martes, 25 de octubre de 2011

La Importancia del Saber



Yo siempre digo que pienso vivir mucho; que, como mínimo, hasta los 100 años, no tengo intención de empezar a envejecer.
Mucha gente me pregunta que para qué quiero vivir tanto.
Y yo les contesto que porque tengo mucho que aprender; que hay demasiadas cosas interesantes que no quiero perderme.
Muy a menudo, me preguntan que para qué quiero aprender tanto. Y la respuesta suele ser que, no solo casi cualquier cosa que aprendas te puede servir para algo, si no por el mero hecho de ampliar tu capacidad de aprendizaje.
Además, por el mero hecho de aprender. Descubrir cosas nuevas. Adquirir conocimientos desconocidos. Satisfacer mi ilimitada e insaciable curiosidad.

Puedes plantearte, a raíz de esto, cuestiones y dilemas como:
¿Para qué quieres saber tanto, si la mayoría de esos conocimientos no te van a servir para nada?
¿Cómo es eso de que cuanto más sabes, mayor capacidad tienes de aprender?
¿Para qué quieres saber tanto, si la ignorancia es la felicidad y, por el contrario, cuanto más sabes más infeliz eres?

Puedes plantearte esas cuestiones. Eres libre de hacerlo. Siempre y cuando quieras ser un borrego más.

Pero os voy a explicar, al menos, cómo va eso de adquirir conocimientos para aumentar tu capacidad.


Cuanto más sabes, más consciente eres de cuánto ignoras. Así pues, mayor capacidad de aprendizaje tienes.


Como todo, cuando se piensa y se descubre el truco, es muy sencillo.

Cuando no sabes una cosa, no sabes que puedes saber esa cosa. ¿No? Simplemente lo desconoces
Pero cuando aprendes esa cosa nueva, todos los conocimientos anteriores que ya poseías se reestructuran para adecuarse a ese nuevo saber, además de los anteriores. Es como que ahora los ves con más luz que antes y captas más detalles.
PERO. No sólo se reestructuran los conocimientos anteriores, si no que, a la luz de ese nuevo conocimiento (sea el que sea) te das cuenta de que aun te queda por aprender todo lo que viene relacionado con él.
Es decir, te das cuenta de que te quedan cosas por saber.
Es decir, te das cuenta de que puedes aprender más.

Es como si tu capacidad de aprendizaje, fuera una caverna.
Al principio estás a oscuras, y no eres consciente de cuanto espacio libre ni posibilidades tienes por delante.
Con cada nuevo aprendizaje enciendes una luz. Cuando tienes "pocas luces" (¡qué adecuado!) crees que tu caverna es pequeña. Es más cómodo pensar que estás en una pequeña caverna, porque te da miedo pensar que estás rodeado por una inmensidad vacía y oscura.
Pero hay individuos (no gente) que al encender la primera luz, sienten un deseo irrefrenable de explorar la caverna, independientemente de los peligros y dificultades que se vayan a encontrar. Y comienzan a encender interruptores y velas y antorchas y hogueras, y todo lo que pueden. Y si no lo encuentran, se las ingenian para ser ellos los que produzcan la luz. Ellos mismos empiezan a sacar nuevas conclusiones y conocimientos a partir de los que ya tienen. Y cuantas más luces encienden más conscientes son de lo grande que es la caverna. Y se dan cuenta que esa caverna es tan grande que, ni en toda su vida podrán llenarla completamente.
Pero ello, en vez de desanimarlos, les llena de un ansia descontrolada por intentar llenarla. Porque a ellos, en vez de darles miedo saber que están en una caverna enorme y vacía, les anima. En realidad tienen la impresión de que es la vida la que es demasiado pequeña como para poder llenar la caverna.
Hay algunos que dicen que ya no les cabe nada más en la cabeza. Eso es porque no quieren encender más luces, o porque tienen todos sus conocimientos descolocados (no es lo mismo tener el cajón de la ropa interior con todo doblado, que con todo amontonado).

Además de todo lo anterior, el mero hecho de adquirir nuevos conocimientos es bueno. Nunca sabes para qué te puede servir en algún momento algunos de tus conocimientos.
Por ejemplo, yo, por mi trabajo, aprovecho casi todo lo que sé, ya que nunca sé qué cuestiones pueden plantearme mis alumnos. Además, me gusta decirles que pueden preguntarme cualquier duda de cualquier tema, porque se la resolveré, y, si no, haré lo posible por averiguar la respuesta.

Sea como sea, aprende cosas, las que sean, siempre te puede servir para algo.

Aprender cosas es como entrenar físicamente, si no te esfuerzas en ir más allá, nunca sabrás hasta donde puedes llegar.

Aprende, piensa, deduce, induce, haz lo que quieras y puedas por ampliar tus conocimientos. Pero no te quedes a oscuras.

jueves, 20 de octubre de 2011

Herramientas para Entrenar V ¡Cuélgate!



Hey, hey!!

Acabo de terminar mi "Suspension Training System" casero. Lo acabo de probar de las formas más duras que se me han ocurrido y aguanta.

Quizá debería explicar qué es eso del "System" ese.

Pues, para los profanos y/o los que por lo que sea aun no lo sabéis, es un sistema para entrenamiento en suspensión.
O sea, una movida para entrenar colgado. Parecido a unas anillas de gimnasta, pero casero.

Si buscáis por la red "suspension training" encontraréis, sobre todo, gente intentando venderte un conjunto de correas, cuerdas y asas, muy "bonito", por el módico precio de entre 100 y 200 y pico dólares, o euros. También encontraréis gente que dice ser "super expertos" en el entrenamiento con sistema de suspensión, realizando todos los mismos ejercicios suaves, intentando venderte la moto de que son "La Panacea", y comentándolos con cara de interesante.
En muy pocos sitios encontrarás individuos que te explican cómo hacértelo tú mismo y/o te hacen auténticas demostraciones bestias de cómo se puede utilizar.

Así pues, me he fabricado uno.
Me habrá costado, en total, unos 6 euros. Lo puedo colgar donde me apetezca: un árbol, una puerta, una barra de dominadas, de donde se te ocurra.
Puedes hacer ejercicios sencillos de cuerpo libre, pero añadiendo mayor rango de movimiento y, como necesitas estabilizarte constantemente para que no se te vayan los agarres, trabajas muchos más músculos, y el beneficio es mayor.

¿Qué necesitas para fabricártelo? y ¿cómo se hace? Aquí os cuelgo un vídeo, pero está en inglés-americano; de todos modos se ve claramente lo que hace y como lo hace, así que no te preocupes si no sabes traducirlo (aunque el muchacho se explica muy bien).

Tutorial Sistema de Suspensión

Te recomiendo que el trozo de tubería de PVC que utilices, además de redondearle los bordes para que no dañe la cincha, sea de un diámetro un poco mayor del que te resulte cómodo. De esta manera fortalecerás las manos un montón, porque tendrás que apretar más. También te recomiendo que no sea tubo para cables, porque ante mucha tensión, se parte por el empalme (yo casi me la pego muy gorda mientras colgaba boca arriba). Mejor que sea de los de fontanería, tubería normal gris de PVC.

¿Qué ejercicios puedo realizar con esto?

  • Fondos de suelo normales, pero, como agarras las asas, es menos estable y el rango de movimiento es mayor.
  • Fondos en suspensión: Como fondos en paralelas, pero mucho más difícil por la inestabilidad.
  • Fondos con aperturas: En la posición de fondos normales, abriendo y cerrando los brazos (como aperturas en banco con mancuernas, pero boca abajo). Muy, muy duro.
  • Dominadas: Pero, al tener agarre variable, las manos giran de forma natural hacia dentro y las muñecas, codos y hombros no sufren en absoluto.
  • Remo invertido: Colgado, boca arriba, y con el cuerpo horizontal, tirar de tí hacia arriba. Con los dos brazos o uno solo.
  • Fondos superman: Apoyando sólo los pies en el suelo, con el cuerpo recto horizontalmente, los brazos extendidos hacia adelante y agarrando las asas.
  • Bíceps: Colgado boca arriba, en la misma posición de remo, pero tirar hacia arriba solamente con un curl de bíceps. Muy bueno.
  • Remo invertido a la cara.
  • Y un montón de ejercicios más, que lo mejor será que os ponga otro enlace: Demo de ejercicios en suspensión
Si te resulta algún ejercicio difícil o fácil, puedes variar la intensidad acortando o alargando la longitud de las correas.

Te recomiendo que lo pruebes. Merece la pena por lo que cuesta realmente. Además te lo puedes llevar a casi cualquier sitio guardado en cualquier lado.

Además, estar colgado siempre es divertido.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Hacer lo Correcto



¿Para qué voy a dar los buenos días si no me los devuelven?

¿Para qué voy a comer adecuadamente si no voy a verme mejor?

¿Para qué voy a seguir ciertas normas, si no las sigue nadie?

¿Para qué voy a ayudar a nadie con dificultades, si a mí no me ha ayudado nadie?

Haber ¿Pa qué?

¡¡PUES PORQUE ES LO CORRECTO!!

Ya sé que para la mayoría, es algo inconcebible.
También sé que otros muchos dirán que eso será lo correcto para depende de quien. Que cada uno tiene una opinión de lo que es correcto.

Pero NO. Todo ser del universo sabe, en el fondo de sí mismo, lo que es correcto.

Y, entonces, ¿por qué tan poquísimos lo hacen?

Pues es relativamente sencillo de explicar:

Cuando los seres son sociales, es decir, que necesitan ir en grupo para no sentirse tan débiles como saben que son. Por narices, tienen que establecer una jerarquía (ya que son incapaces de ponerse de acuerdo). Este hecho desemboca en una serie de "juegos" de poder. Una especie de necesidad de desafiar la jerarquía para subir algunos puestos en ella.
Es tal la necesidad que tienen algunos de subir puestos, que les da igual si lo consiguen por las buenas o por las malas.

Por supuesto, la especie en la que más se da este comportamiento, no hace falta decir que es la humana.
Una especie de animal tan patético que, por el propio afán de convencerse a sí mismo de que es mejor que el resto de los animales, termina teniendo los más bajos comportamientos que puedan tener cualquiera de las otras especies, y muchos otros peores todavía.

Los humanos se hartan de decir que son seres sociales. Pero no paran de demostrar que lo que más les importa no es el grupo, sino sus propios caprichos. Son capaces de traicionar a "su sociedad" por casi cualquier motivo.

Así pues, por el mero afán de estar en un puesto más alto de la sociedad (a la que tanto dicen respetar), son capaces de pisotear a quien sea, y muy a menudo, de causar serios daños a la propia sociedad a la que dicen servir.

Sólo hay que ver a los políticos. Supuestamente, quieren trabajar en eso para servir al pueblo. Pero, ¿cómo es posible que, prácticamente todos, actúen de esa forma tan egoísta e infantil? y no hagan más que demostrar que lo único que quieren es enriquecerse, robando a la sociedad a la que se supone que sirven?
Y lo que es más triste: ¿Cómo la sociedad pone en el poder a los mismos siempre, si saben que no van a hacer nada bueno por nadie? que les van a robar, directa y abiertamente.

Por el afán de estar un poco más arriba que los demás.

Pero, ¿qué pasa con los individuos que saben lo que es correcto y lo llevan a cabo?. Pues que, realmente se les tacha como inadaptados.

Antaño, eran muy pocos los que se saltaban las normas. Eran los "pasotas". Llamaban la atención y no molestaban del todo. Realmente, eran casi necesarios en la sociedad como "la excepción que confirma la regla". De vez en cuando, veías a alguien haciendo el gilipollas por la calle y, a veces, hasta hacía gracia.
Ahora, son mayoría los que van haciendo el gilipollas por todos partes.
Ahora "lo normal" es no hacer las cosas bien. Y los raros son quienes hacen lo correcto.

¿Cuántos conductores ponen los intermitentes habitualmente? ¿Cuánta gente deja salir antes de entrar en una puerta? ¿Cuántos tiran los residuos a sus respectivos contenedores? ¿Cuánta gente es puntual? Etc...

La mayoría de la gente, actualmente, como no tienen criterios propios ni principios éticos, ni, ya puestos, inteligencia ni capacidad de razonamiento, cuando no les gusta una norma, regla o ley, en vez de pensar sobre ella, hacen todo lo contrario de lo que dice. De esta manera llaman la atención y quieren sobresalir como "rebeldes", "guais", etc. Básicamente lo hacen para llamar la atención; como el niño pequeño que como no se quiere ir a la cama cuando le dice su madre, se pone a patalear y a gritar (como no me gusta, la lío), pero nunca piensa la razón de todo ello.

Fíjate que, si vas por la calle en coche a 50 km/h, parándote en los "stop" y cediendo el paso en los "ceda el paso", tomando las rotondas correctamente, dando los intermitentes, parándote en los semáforos en rojo y en los pasos de cebra, con precaución. Es decir, si haces lo correcto en cuanto a conducción, en realidad parece que vas estorbando al resto (sobre todo a primera hora de la mañana, cuando la gente está dormida, cabreada y con prisas por llegar al trabajo).

No quiero decir que debas acatar todas las normas ciegamente. Lo que te quiero decir es que hagas "lo correcto".
Cada vez que se presente una norma, pregúntate qué motivo tiene esa norma; su finalidad real. Pregúntate si tiene sentido lógico. Pregúntate la razón de la existencia de esa norma. Pregúntate si está hecha por el bien de muchos o de unos pocos.
Básicamente, si una norma está hecha para equilibrar las cosas, para beneficiar a muchos de forma equitativa, suele estar bien hecha. Suele, pero siempre.

No te quiero decir tampoco que te saltes las normas cuando no les encuentres sentido. Cuestiónatelas y procura adaptarlas y adaptarte a cada situación y circunstancia específica. Sé que puede parecer difícil no seguir las normas y seguirlas al mismo tiempo. Pero date cuenta que si una norma está mal hecha, seguro que puedes "colarte por los fallos".

Tampoco te quiero decir que debas ser sociable y que trabajes en pro de la sociedad. Para mí la sociedad es una farsa y está podrida. Puedes hacer lo correcto sin tener en cuenta a la sociedad, simplemente teniendo en cuenta que haces lo correcto y punto. Quizá favorezcas a muchas personas al mismo tiempo, pero no a la sociedad. Recuerda que "la sociedad" está compuesta por cobardes y mentirosos.
Habrá veces que lo correcto sea ayudar a alguien y otras que sea matar a alguien.

Muy a menudo, lo correcto no es social.

Pero para terminar, símplemente sigue este principio:

Es mejor hacer lo correcto, aunque nadie se de cuenta, que hacer lo incorrecto para llamar la atención.

Sé mejor que los demás. Es fácil (demasiado, quizá).

sábado, 1 de octubre de 2011

Simplifica tu entrenamiento



Seguro que te estás quebrando la cabeza, y te está picando el bolsillo, pensando qué material comprar o conseguir para tener mayor rango de variabilidad en los pesos manejados. Pero, si no tienes suficiente dinero, o no quieres gastártelo, no pasa nada. Es mejor tener poco y usarlo bien que mucho y no usarlo.

Está bien tener ganas de poseer una buena colección de discos y barras para entrenar, pensando que, de esa manera, podrás adaptar más adecuadamente el peso utilizado a los ejercicios y repeticiones.

Pero, es mejor tener pocas posibilidades de variar el peso.
¿Por qué?
Porque así tendrás que adaptarte TU al peso y no al revés.

Los antiguos "strongmen" entrenaban con lo poco que tenían, muy a menudo mancuernas y barras con pesos fijos.

Fíjate que cuando entrenas con tu propio cuerpo, únicamente, entrenas con tu peso. Y no te puedes cortar un brazo para reducir el peso. Si acaso, puedes añadir peso con una mochila, un cinturón lastrado, etc. Así lo que tienes que hacer es cambiar los ángulos y los brazos de palanca y los ejercicios para variar la intensidad: Si no puedes hacer  fondos de suelo correctamente, apoyas las rodillas en vez de los pies. Si quieres aumentar la intensidad las haces con una mano, etc.

Pues eso. Lo que quiero decir es que si has optado por las pesas, cuanta menos variedad discos tengas, mejor.
Yo te recomiendo que compres sólo discos de 5 kg, si lo que tienes son mancuernas. Y, si además, o únicamente, tienes barra larga, compra también discos de 10 kg.

Puedes pensar que soy un poco bestia, porque habrá ejercicios en los que o tendrás mucho peso, o muy poco. Por ejemplo: Press de hombros con una mano, a lo mejor 12 kg (2 kg de la barra y 10 kg de los discos) es poco, pero, quizá, añadiéndole otros dos discos (22 kg en total) es mucho. Todo depende de cómo lo veas. Si no puedes hacer press normal, quizá puedas hacer "push press" (empujando también con las piernas).

Si ves que tienes poco peso, pero aún no puedes manejar el siguiente, añade repeticiones con el peso menor, o empieza a hacer repeticiones parciales o sólo negativas con el siguiente.
Otro ejemplo: Para trabajar hombros con los fondos de suelo, puedes ponerte en forma de "V" invertida. Pero, quizá ya eres capaz de hacer 20 repeticiones de esa manera y quieres aumentar la intensidad. De manera que te pones "haciendo el pino" con los pies apoyados en la pared. Resulta que no eres capaz de hacer ninguna repetición completa. Pero no pasa nada. Empiezas bajando lentamente, y si no puedes elevarte, vuelves a hacer el pino y repites. O puedes hacer repeticiones parciales, es decir, subir y bajar menos recorrido varias veces, e ir aumentándolo gradualmente.

Pues igual con todos los ejercicios. Esfuérzate e inténtalo una y otra vez, y lo conseguirás.

La intención es que te adaptes tu, vuelvo a decir. De hecho, lo ideal sería entrenar con pesos fijos, de esa manera, para adaptar los ejercicios y adaptarte tu a los pesos, tendrías que preocuparte de como hacerlo y/o forzarte para hacerlo, de manera que las ganancias serían más rápidas.

Así, por ejemplo, imagínate que quieres hacer "clean & push press", con una mancuerna. Comienzas haciendo una serie de 10 repeticiones son 12 kg (la barra y dos discos), que servirá de calentamiento. Luego otra serie de entre 8 y 10 repeticiones con 22 kg (dos discos más). Luego te fuerzas a hacer otra serie con 32 kg (¡sí, sí, con un brazo!) de todas las repeticiones que puedas. Si no puedes con ese peso, mantén los 22 kg, hasta que seas capaz de manejarlos con soltura, es decir, puedas hacer 3 series de 10.

Otra ventaja muy importante, es que tendrás menos discos rodando por la habitación y necesitarás menos espacio para ello. Lo podrás tener más ordenado (y así tu mujer, o tu madre, deberían quejarse menos).

A lo mejor eres un mierdecilla y crees que es un poco bestia, pero antiguamente la gente entrenaba con lo poco que podía, y conseguían unos resultados impresionantes.

Recuerda que la necesidad hace la función.