miércoles, 30 de noviembre de 2011

Necesidad de necesidad



"Quiero, quiero, quiero..."
"Quiero esto, quiero lo otro, quiero más, quiero mejor..."
Siempre igual. "Quiero lo que no tengo" y no me doy cuenta de lo que tengo.

¿Cuántos de vosotros querríais tener necesidades de verdad, para así poder aprender a valorar realmente lo que ya tenéis?
Seguro que ninguno. Y si hay alguno, es que no nos funciona la cabeza de forma convencional.

Primero pensemos en lo que tenemos, que casi siempre es mucho más que lo que necesitamos. Después pensemos en lo que queremos, que casi siempre es mucho más que lo que podemos tener.
Por el camino, pensemos, sinceramente, en lo que necesitamos, que será, casi en el 100% de los casos, mucho menos de lo que creemos.

Si lo hemos hecho todo correctamente, o sea sinceramente y echando bien las cuentas, lo que nos queda claro es que:
  1. No valoramos adecuadamente lo que tenemos, por tanto...
  2. No nos merecemos lo que tenemos.
  3. Así pues, nos sobran cosas.
¿Por qué no, en vez de pensar en qué queremos adquirir, pensamos en de qué nos podemos deshacer que nos está lastrando?

Date cuenta que la mayoría de la gente cuanto más tiene, más quiere. Según van satisfaciendo caprichos, les van apareciendo nuevas "necesidades" que antes ni sabían que tenían. Y, por supuesto, esas supuestas necesidades, suelen implicar la ampliación de las mismas o la adición de otras nuevas. 

Por ejemplo: "Quiero un perrito".
Cuando me lo compro resulta que lo tengo que llevar al veterinario. Cuando lo he llevado al veterinario, resulta que tengo que vacunarle cada cierto tiempo de ciertas posibles enfermedades que puede coger. Así mismo me entero que ese perro en cuestión tiene tendencia a tener cierta enfermedad o mal, o lo que sea, por lo que tengo que realizarle revisiones periódicas. Además debo darle determinada comida porque si no no se le ve tan mono. Ni qué decir tiene que, como tiene estar mono, me debo comprar un peine especial, para cepillarle. La comida debe ser "tal", porque si se la cambio le sienta mal. Si, además le compro una camita, estará más a gusto y habrá menos pelos repartidos por la casa. Por cierto, tengo que comprar regularmente un buen suministro de rodillos quitapelusas mensual para limpiar la ropa y los sofás de los pelos del perrito. Además, si no paso la aspiradora (que no hace casi nada de ruido, por cierto) todos los días se acumula una cantidad de pelos muy poco agradable de ver. Por no hablar del collar especial "antileches", el abriguito para que no se moje cuando llueve (porque luego te tiras media hora secándolo y huele que te cagas), y los collares y correas varios que usará durante su vida. Además, el perrito necesita ser sacado tres veces al día, desfogado y educado. Bla, bla, bla...

Y quien dice un perro, dice un coche, un hijo, una videoconsola, apuntarse a un gimnasio, etc...

Toda nueva adquisición implica que te pares a meditar todo lo que conlleva, antes de llevarla a cabo.
Piensa detenidamente qué es lo que implicará ese capricho durante lo que dure. Medita en qué consiste ese capricho. Medita por qué te ha dado por tener ese capricho. Medita, detenidamente, si afecta a otros ese capricho tuyo.
Ahora piensa si de todo lo que ya tienes, hay algo que pueda cumplir la función de ese capricho, o similar. Piensa si puedes adaptar lo que ya tienes a tus nuevas "necesidades", o adaptar tu forma de pensar a las mismas.
Ahora, lo más importante. Independientemente de que te puedas permitir ese capricho sin dificultad, piensa sinceramente si te lo mereces.
Probablemente, casi todos vosotros, estaréis segurísimos de que "por supuesto que os lo merecéis". Pero, más probablemente aun, no hayáis hecho nada para merecéroslo.

Demasiado a menudo adquirimos o recibimos cosas (objetos, actos, gestos, etc.) que simplemente nos vienen "regalados", es decir, sin que nosotros hayamos hecho nada para merecerlos. Muy a menudo, llevan una intención egoísta implícita (por no decir siempre). Todo eso lo único que genera, no es precísamente agradecimiento, si no la creencia (o certeza) de que al final "tienes derecho" a recibir cosas buenas, simplemente por que "las deseas".

Y si quieres más pruebas, sólo tienes que observar la conducta de los niños y adolescentes (también de demasiados adultos) de hoy en día. Han recibido tantísimas cosas no necesarias durante su niñez, y siguen recibiéndolas, que ya tienen de todo pero no hacen más que pedir, exigir, mejor dicho, todo aquello que se les antoja, y despreciar lo que ya tienen. Tratan todo como si fuera desechable, de usar cuando apetece y tirar (otra razón por la que fuma tanto la gente: fuman cuando les apetece y lo tiran donde y cuando les apetece; reforzando esa conducta).

Lo que espero que te haya quedado claro es que, nos sobran los deseos y nos faltan las necesidades.

Como dicen "menos es más" o "no es más rico el que más tiene, si no el que menos necesita". O como dijo Ghandi: "Sabio es aquel que necesita menos para ser feliz".

No compres comidas super caras porque creas que son mejores, mejora las que puedes hacer con lo que tienes. No compres equipación extra para entrenar, optimiza tu entrenamiento. No quieras ser amugo de mucha gente, refuerza las amistades buenas que tienes. Etc.

Fíjate en el ejemplo anterior del perro. A pesar de que tu creas que el perrito va a quererte más y va a ser más feliz porque le regales chorradas, le lleves a un adiestrador de 800 euros y le mimes, en realidad el pobre animal va a estar mil veces mejor jugando a correr (gratis), saltar (gratis), perseguirte (gratis), ir a por un palo o una pelotita (gratis, o baratísimo), jugar al "estira y afloja" con un palo (gratis), y dedicándote unos minutos diarios a "educarle" para que regule su propia conducta (gratis), no a que aprenda a hacer determinadas acciones obligado ("dame la pata"... ¡serás tonto!); etc, etc, etc.

Añade posibilidades a lo que ya posees, y tendrás mucho más de lo que desées.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Movimientos Principales



Ya se que muchos de vosotros que vais al gimnasio, y/o que leéis revistas de culturismo y fitness y esas cositas tan guais, no estaréis muy de acuerdo con este tipo de entrenamiento. Pero, eso es porque os resulta más cómodo ver a un "pin-pin" con las abdominales marcadas y el flequillito recién peinado con gel, y depiladito, al pié de un artículo sobre algún método de entrenamiento, y pensar que todo su "buen" aspecto lo ha conseguido  sólo con hacer ese entrenamiento un par de semanas. Eso os resulta más cómodo que pensar en esforzaros de verdad para conseguir resultados de verdad, y que para todo el proceso hagan falta un par de meses como mínimo (y echarle güevos). Y, lo que más te jode, es que te quieres parecer a ese "modelito", pero no te vas a parecer en la vida, por mucho gel de pelo que te pongas y por muchas abdominales que hagas.

Normalmente en esos métodos de entrenamiento te sugieren que cojas unas pesitas ridículas y realices montones de repeticiones con ellas, sobre todo de ejercicios de brazos, de hombros, y algunas chorraditas ligeras para las piernas. Y luego te compres ropita ajustada o sin mangas para que se noten tus nuevos musculitos de los brazos. Y que poses siempre de lado en las fotos o con la cabeza echada para atrás y que parezcas más cachitas. ¡So tonto!

Pero con eso no te vas a parecer a ese modelito. Porque te recuerdo que ese tío se dedica a mantener su cuerpecito a punto para las fotos y reportajes, y no sólo se tira entrenando varias horas relajadas en un gimnasio bien bonito, si no que además hace dieta, bastante estricta, para mantener esos musculitos marcados. Y, además, nacieron con unos rasgos que les hacen "agraciados" según los cánones que rigen en ese momento.

A lo que voy es que, a estas alturas ya deberías haber decidido para qué quieres entrenar. Si es por pura estética, mejor que te tires a la vía del tren. Si lo que quieres es estar en forma y/o ganar fuerza en serio, sigue leyendo.

Así pues, recordaré cuales son los ejercicios que no deben faltar en tu repertorio, con mancuernas y/o barra, y, por supuesto, con tu propio cuerpo:
  • Montones y montones de fondos en el suelo y en paralelas, sentadillas, zancadas, dominadas, saltos varios, abdominales, sprints y todas aquellas variaciones de los ejercicios calisténicos (o sea, sólo con tu cuerpo y sin peso) que se te ocurran.
  • Movimientos calisténicos con peso añadido (lo de antes, pero con peso añadido).
  • Sentadillas y/o sus variaciones con peso (a puñaos).
  • "Clean and Press" o "Clean and Jerk". Es decir levantamiento de "dos tiempos" desde el suelo.
  • Snatch (arrancada) con una mano.
  • Push Press, que es un press sobre la cabeza con impulso de las piernas (así mueves más peso).
  • Pesos muertos, todas las variaciones que sepas (porque no hay nada más natural que agacharte y subirte los pantalones... el que no le pille sentido, es que no hace pesos muertos).
  • Cleans, que no es más que el "primer tiempo" del "clean and press", desde el suelo.
  • Por si no lo he dicho suficiente, cienes y cienes de ejercicios calisténicos.
  • ¿He dicho ya que hagas sentadillas?
Con eso, que es lo más importante, puedes, y debes, programarte tus rutinas de entrenamiento.
Y te puedes preguntar: "¿Y que pasa con los biceps?".
Tranquilo que con esos ejercicios tus brazos crecerán de forma acorde con el resto de tu cuerpo. Te aseguro que después de 9 series de todas las dominadas que puedas (espero que más de 8), tus bíceps estarán bien hinchaditos (sobre todo si las haces con las palmas mirando hacia tí).

¿Y qué pasa con todas las series de abdominales que me mandaban en el gimnasio? Pues que después de pegarte una buena sesión de pesos muertos o de presses, o incluso de dominadas, tendrás las abdominales bien apretadas y con dos o tres series de elevaciones de piernas tendrás suficiente.

Con los levantamientos olímpicos no te preocupes si no los realizas con total corrección, a no ser que estés entrenando precisamente para competir en levantamientos olímpicos. Es más importante que te concentres en mover mucho peso. Por ejemplo los "cleans" no los hagas en todo el rango de recorrido, ya que ponen mucho estrés en las muñecas y te las puedes "crujir" (yo llevo ya más de un mes con una muñeca abierta por eso mismo), sobre todo si practicas deportes de contacto (todos esos golpes y luxaciones ya cargan bastante las muñecas). Limítate a levantar el peso, del tirón, hasta los hombros.
No obstante, deberías probarlos, sea como sea. Hay pocas cosas más satisfactorias, entrenando con pesos, que coger algo pesado del suelo y levantarlo por encima de la cabeza, con la fuerza de casi todos los músculos de tu cuerpo trabajando conjuntamente.

Las sentadillas son tan importantes, ya sea con mucho peso y pocas repeticiones como con poco peso y muchas repeticiones, porque, no sólo fortalecen las piernas, flexores de la cadera y espalda baja, si no que si las haces "profundas", también flexibilizarán todas esas zonas, mejorando problemas de espalda y rodillas. Además, cuando entrenas piernas, produces enormes cantidades de la hormona del crecimientro; es por ello que, si quieres desarrollarte muscularmente, deberás hacer al menos alguna variación de las sentadillas que conozcas, para que todo el cuerpo crezca (sí, sí, haciendo sentadillas te crecen los brazos).

El caso es que, deberías entrenar estos movimientos siempre. Márcate, al menos, una combinación de dos de ellos por cada sesión de entrenamiento (tren inferior + tren superior) y, si te queda tiempo o ganas, movimientos auxiliares (curl, remo, gemelos, etc.).

Procura no realizar prácticamente ningún ejercicio sentado o tumbado, salvo los que lo requieran expresamente (abdominales, press banca). Entrena de pié. Agáchate y levántate todas las veces que haga falta, que no creo que estés tan mayor.

Hagas o que hagas, entrena todo lo que puedas hasta que ya no puedas más. Entonces sabrás que, como eres un mierda, tienes que dejarlo ya.

Así que, deja de hacer el moñas por ahí. Que ya sé que mola mucho ir al gimnasio nuevo para meterte en maquinitas superpsicodélicas y mirar a las nenas con ropa ajustada. Pero si lo que quieres, de verdad, es mejorarte, ENTRENA. Y, cuando hayas entrenado en condiciones, y no puedas más, si quieres y puedes, dedícate a mirar a las nenas/nenes/cosas o a hacerte las pajas mentales que se te ocurran.

Y recuerda: no hagas el animal, ya eres un animal, así que  un animal en condiciones.

Entrenamiento Mental X




Hola, hola.
Hace mucho que no escribo y más aún sobre el entrenamiento mental.
Este artículo ya llevaba un tiempo fermentando, pero no creáis que es fácil destilar estas cosas, y supongo que mucho menos consummirlas.

¿Qué os voy a proponer ahora? Pues poner voz a tus pensamientos negativos...

Y no me refiero a pensamientos "malos" en plan: "Voy a destruir el mundo, muaaajajajaj!!"

Cada vez que tengas dudas, remordimientos, envidias, frustraciones, enfados absurdos, etc. Todos esos pensamientos que poco a poco los vas metiendo dentro y los vas tapando con mentiras y capas y capas de excusas.
Al final, SABES  que todo eso está ahí, pero QUIERES negarlo, y eso siempre es malo. Acuérdate de lo que pasaba con las mentiras. Todas esas cosas malas, recubiertas de capas y capas de mentiras, les pasa lo mismo que a los gases: Si dejas que un gas salga de donde está contenido, como mucho, hará ruido; pero si lo que haces es querer encerrar una burbuja cada vez más grande de gas, dentro de un recipiente, y la presión va aumentando más y más, y tu vas añadiendo más y más recubrimiento......... tienes una bomba, que terminará explotando y haciendo algún destrozo.

¿Cómo puedes evitar eso? Pues hablando contigo mismo.
Puede parecer absurdo, o puede parecerte una gilipollez, o puede que pienses que parecerás un loco. Pero te aseguro que mejor parecer, al principio, un loco, que desarrollar un trastorno de conducta o de personalidad, o lo que es peor una enfermedad mental (y quedarte majara).
Además, no es necesario decirlo en voz alta, puedes ponerles voz a tus pensamientos, dentro de tu cabeza, y tener conversaciones contigo mismo.

Básicamente es como si fingieses que esos pensamientos negativos pertenecen a otra parte de ti mismo, pero SABIENDO que siguen siendo tuyos.
Es similar a la "gimnasia endógena", solo que además de poder utilizarlo para causar efectos psicosomáticos,  podemos utilizarla para no negar cosas que pensamos realmente y aprender a canalizarlas.

Imagínate que no te están saliendo las cosas bien (como a mucha gente hoy en día) y no sabes si sientes tristeza o cabreo. Si sientes cabreo querrás negarlo, porque no sabrás canalizarlo ni reconocerlo; además eso se notará en todas las facetas de tu vida, menos en aquellas directamente relacionadas con tu situación (al final lo pagas con tu familia y amigos pero no con el culpable). Igualmente, cuando sientes tristeza. Pero, ponles voz.
Pregúntate por qué estás así, y respóndete. Pregúntate si realmente es esa la razón por la que estás así, una y otra vez, hasta que seas capaz de reconocer cuál es el motivo real. Hasta que seas completamente sincero contigo mismo.
Es posible que el culpable de tu situación sea otro y también es posible que seas tú mismo. En ambos casos, no tiene mucho sentido hacerles demasiado caso a esos pensamientos negativos, porque realmente te están frenando y porque lo que ya ha pasado no se puede rehacer mejor.
Tienes que aprender a darte cuenta de que, lo que no tiene arreglo, no merece preocupación, porque no tiene arreglo. Y lo que se puede arreglar, puede o arreglarse o convertirse en algo sin arreglo, por lo que en ambos casos no tiene sentido preocuparse; pero sí, pensar sobre la solución.

¿No es verdad que, muchas veces no reconoces las cosas hasta que no se las cuentas a alguien? ¿hasta que las dices en voz alta?
Pues esto es lo mismo solo que sin tener que contárselo a nadie. Solo siendo lo suficientemente valiente para enfrentarte a ello por tí mismo.

Imagínate que tienes un problema y SABES cuál es la solución, pero no la quieres asumir. Prefieres ir a todo el mundo lloriqueando por lo mal que lo estás pasando, a ver si así se diluyen los efectos (repartiéndolo entre otros para que sufran por tí) y, de paso, a ver si alguien te lo soluciona sin asumir tú las consecuencias. Pero el problema, en realidad, eres tú, que no quieres reconocerlo. Ponle voz, habla, grita, si hace falta. Discute contigo mismo hasta que te reconozcas cuál es realmente el problema y cuál la solución; cómo enfrentarte a ello y por qué no lo haces.

Te aseguro que, cuando seas capaz de contarte sinceramente las cosas a tí mismo, serás capaz de ver dentro de tí con más facilidad y, por consiguiente, más consciente serás y más sincero de verdad con todo el mundo.

Esta es una técnica fácil y no demasiado complicada, porque en realidad lo que implica es fuerza de voluntad, para enfrentarte a la verdad y perseverancia, para seguir buscándola.

Así que, recuerda, el camino para mejorar pasa por tí mismo.

Espero haberme explicado bien.
Si hay algo que no os haya quedado claro, podéis preguntar lo que queráis o hacer algún comentario.

Y, ya sabéis, debéis intentar mejorar cada día en todo.

Imagínate que, por ejemplo, que te ha pasado algo negativo (has suspendido un examen importante, te ha dejado tu pareja, te has lesionado y no vas a poder entrenar en mucho tiempo, etc.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Nombres y Conceptos



¿Para qué sirven los nombres?... Pues para bastante poco.
¿Por qué cambiamos los nombres constantemente?... Porque realmente no son importantes.

Pero ¡OJO!, no quiero decir que no tengan sentido. Los nombres tienen "poder". Un "poder" impresionante. Si no te lo crees, fíjate en cómo son utilizados y el efecto que tienen.

El otro día, alguien (que se dará, con algo de orgullo, por aludido) me preguntó que por qué si alguien es distinto dices que es "extraño", pero si alguien distinto te cae mal, dices que es "raro". No pudimos continuar la conversación, pero voy a responder.

La mayoría de los humanos son simples en extremo (eso ya lo tenemos todos claro, espero). Esa mayoría, conforma lo que se ha dado comunmente por denominar "gente".
También debemos tener ya claro que esa "gente" responden a unos patrones de comportamiento similares, en prácticamente todas las circunstancias: "A tal estímulo, tal respuesta".

Pues con esto de los nombres es igual.

La "gente" siempre quiere conceptualizar las cosas de manera que se adapten a su pequeños mundos interiores, en vez de aceptar ellos la realidad que les rodea. Con los nombres pasa eso mismo. A la gente le gusta, necesita, ponerle distintos nombres a cosas iguales o similares, para poder así adaptar esos conocimientos para su propia asimilación.

O sea, que como son unos hipócritas y unos cobardes, en vez de asumir las cosas y los actos como son, les cambian el nombre para poder "digerirlas" más fácilmente. Igual que a los niños pequeños les decoran las verduras y las frutas para que se las coman; siguen siendo verduras, pero para los niños ya no son "verduras", son florecitas, o conejitos, o chorradas así. Pero claro, dale esas mismas verduras para comer a los niños del tercer mundo, que se las comerán crudas y con mucho gusto.
Vamos que, cuando te sobran las tonterías y no tienes necesidades reales, eso se refleja en todo. Si no tienes la necesidad real de asimilar la realidad tal como es, porque a tu alrededor, las convenciones sociales, tu familia, los medios ya te lo traducen en tonterías y mentiras fáciles de asimilar y de creer.

Así pues, se crean términos nuevos constantemente, sólo para mantener tranquilas las conciencias y convertir la realidad en mentiras más llevaderas.

Además, a la "gente" le gusta poner nombres "técnicos" y de más de dos sílabas a las cosas que creen que son mejores, más importantes o "más guais". Se sienten más cultos, más "elevados" utilizando esos términos. Pero luego siempre están simplificando esas palabras y transformándolas en bisílabas, y lo hacen porque no están acostumbrados a decir largas palabras. "Electrocardiograma" lo transforman en "un electro". "Diversificación" en "diver". Etc. Etc.

Un ejemplo de tantos, pueden ser las comidas: Si ves a un animal grande con cuernos y que dice "muu" es una "vaca", si te lo comes es "carne de vacuno" o "ternera". Las llamas "ovejas" o incluso "ovejitas" si están vivas pero si te lo comes es "cordero". Si los ves nadando son "peces", si te los comes "pescado". Si dicen "kokorikó" son "pollitos", "gallinas", pero lo que te comes es el "pollo". Etc.
Así tu conciencia está más tranquila. No es lo mismo comerse a una "ovejita" que comer "chuletas de cordero". Y muchas cosas más.

Otro ejemplo típico es el de que si uno hace muchas gilipolleces, suele ser un "gilipollas". Pero si tiene dinero o es famoso es que es un "genio artístico" y no comprendemos su expresividad o se le llama "extravagante". Es un "loco" si es una persona cualquiera, o desconocido (un "quedao", si te cae bien y un "puto chalao" si te cae mal), pero es un "excéntrico" si tiene dinero o es famoso.
Si tu ves a una persona por la calle con una hogaza de pan en la cabeza a modo de sombrero, seguro que piensas que está medio tonto (o gilipollas perdío, dependiendo del nivel de asco social que tengas), pero Dalí lo hizo y todo el mundo aplaudió su "genialidad expresiva" (vamos que le rieron la gracia sólo porque era famoso).
Ahora están muy de moda esos teléfonos móviles que tienen incluso más chorradas superfluas que los anteriores (increíble pero cierto) y que se manejan tocando la pantalla. Los llaman teléfonos "táctiles". Y digo yo, ¿los demás teléfonos no se manejan tocándolos con algo?, porque, que yo sepa, "táctil" viene de "tacto". Y, que yo sepa, "tacto" implica tocar con alguna parte de tu cuerpo ¿no?

Si le quitas la vida a una persona, se llama "asesinato" u "homicidio" (que ya tiene cojones el hecho de que haya dos términos para lo mismo). Pero si se lo haces a un animal para comértelo es "sacrificio".

Si tienes una persona trabajando para tí, sin cobrar, y haciendo lo que le mandas, es un "esclavo". Pero si es un animal, es una "mascota".

Si alguien te roba dinero por la calle a punta de navaja, es un "ladrón", un "delincuente". Pero si alguien te roba dinero después de haber sido elegido por la mayoría, es un "político", y no se le llama "robo", se le llama "impuestos", "prevaricación", etc.

Esos son sólo algunos ejemplos de tantos que se te pueden presentar y ocurrir. Simplemente con abrir los ojos y los oídos, te darás cuenta (si es que no lo has hacho ya).

Bueno, pues eso. Ahí tenéis una pequeña explicación.

Piensa sobre ello.
Es gratis.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Herramientas para entrenar VI. Entrena con Piedras



Sí, señor.
Siempre hay cosas nuevas que en realidad son viejas pero que, de puro obvias que son, las pasamos por alto.
Y es que somos muuu tontos.

Pero, mejor darse cuenta tarde que nunca.

¿Qué os voy a proponer ahora?
Pues ENTRENAR CON PIEDRAS.

Como ya os conté en otro artículo, desde siempre se ha entrenado con piedras. Y no me refiero a tirarse piedras a la cabeza, para mejorar la puntería (aunque puede estar bien para entrenar reflejos...). Me refiero a irse al campo o a un parque, o en tu patio (si lo tienes), coger una piedra que puedas levantar, y realizas todos los ejercicios que se te ocurran con ella.
Puedes hacer levantamientos olímpicos (clean & press, snatch), puedes hacer "press militar", "press tumbado", remo inclinado, sentadillas abrazando la piedra, pesos muertos, zancadas, puedes dar un paseo con ella, puedes atarla una cuerda y correr tirando de ella, etc.
Realiza unas cuantas repeticiones de cada ejercicio como harías con la barra larga.

Levantar piedras esféricas, es una de las pruebas de las competiciones de "strongman". O sea, que hay que estar fuerte.

El maestro Mas Oyama, fundador del Karate Kyokushinkay (el estilo más duro de Karate), se fue a entrenar solo a la montaña para hacerse más fuerte. Entrenó solo durante unos seis meses, levantando piedras, troncos, golpeando árboles y piedras y luchando con las bestias del monte (esto último no se si será cierto). El caso es que, cuando regresó, estaba hecho una bestia. Pegaba puñetazos que partían lo que pillaban (brazos, costillas, piedras). Entre sus hazañas está la de partirles los cuernos a varios toros con las manos desnudas e incluso matar a uno de un puñetazo.
Ya se que es una crueldad estúpida y penosa matar a un pobre toro para demostrar que eres un machote, pero símplemente date cuenta de la fuerza, potencia y concentración para hacerlo.

Muchos otros maestros han entrenado con piedras desde el principio de los tiempos, y todos ganaron muchísima fuerza.

Entrenar con piedras tiene varias ventajas:
  1. No tienes un numerito en la piedra que te diga cuánto pesa, por lo que no te obsesionas con el peso, lo levantas, te pones fuerte, y ya está. Cuando lo levantes con facilidad, coges otra más grande.
  2. Como las piedras no suelen tener formas cómodas, ni simétricas, ni tienen asas para agarrarlas, tienes que esforzarte para agarrarla bien, por lo que trabajarás un montón los músculos de los antebrazos y de las manos, así como casi todos los demás, porque tendrás que estabilizar el peso.
  3. Como entrenas en el exterior, respiras aire en condiciones, te aguantas con el clima que haya, y, muy importante, no tienes miedo de que se te caiga el peso y rompa el suelo, por lo que puedes soltarlo de golpe cuando no puedas más y/o lanzarlo para entrenar la potencia.
  4. Son gratis.
  5. Mola un montón verte a tí mismo levantando piedracas como un animal (¡¡Jua, jua, jaa!!).
Fíjate en que las piedras pesan "un güevo", así que no te sientas Hulk, y empieza con algo manejable, no sea que te hagas daño.
Cuidado con los pies (los tuyos y los de los demás).
Y cuidado con la ropa que lleves, ya que si te rozas mucho con la piedra se te puede rasgar. 

La densidad media de la piedra es de 3 a 4 gramos por centímetro cúbico, así que una piedra más o menos esférica de unos 20 cm de ancho, pesará unos 14 kg, y una de 40 cm, puede pesar unos 100 kg. Esto es para que te hagas una idea.

Hay varios vídeos en la red, de quedaos que entrenan con piedras y algunos tienen entrenamientos muy curiosos y originales. Sobre todo los encontrarás buscando en inglés "stone lifting" o "stone workout" o lo que se te ocurra.

Así que, aprende de los antiguos (sobre todo de los trogloditas) y sal fuera, coge algo pesado y levántalo, muévelo, date un paseo con ello y a entrenar con lo que sea.

martes, 25 de octubre de 2011

La Importancia del Saber



Yo siempre digo que pienso vivir mucho; que, como mínimo, hasta los 100 años, no tengo intención de empezar a envejecer.
Mucha gente me pregunta que para qué quiero vivir tanto.
Y yo les contesto que porque tengo mucho que aprender; que hay demasiadas cosas interesantes que no quiero perderme.
Muy a menudo, me preguntan que para qué quiero aprender tanto. Y la respuesta suele ser que, no solo casi cualquier cosa que aprendas te puede servir para algo, si no por el mero hecho de ampliar tu capacidad de aprendizaje.
Además, por el mero hecho de aprender. Descubrir cosas nuevas. Adquirir conocimientos desconocidos. Satisfacer mi ilimitada e insaciable curiosidad.

Puedes plantearte, a raíz de esto, cuestiones y dilemas como:
¿Para qué quieres saber tanto, si la mayoría de esos conocimientos no te van a servir para nada?
¿Cómo es eso de que cuanto más sabes, mayor capacidad tienes de aprender?
¿Para qué quieres saber tanto, si la ignorancia es la felicidad y, por el contrario, cuanto más sabes más infeliz eres?

Puedes plantearte esas cuestiones. Eres libre de hacerlo. Siempre y cuando quieras ser un borrego más.

Pero os voy a explicar, al menos, cómo va eso de adquirir conocimientos para aumentar tu capacidad.


Cuanto más sabes, más consciente eres de cuánto ignoras. Así pues, mayor capacidad de aprendizaje tienes.


Como todo, cuando se piensa y se descubre el truco, es muy sencillo.

Cuando no sabes una cosa, no sabes que puedes saber esa cosa. ¿No? Simplemente lo desconoces
Pero cuando aprendes esa cosa nueva, todos los conocimientos anteriores que ya poseías se reestructuran para adecuarse a ese nuevo saber, además de los anteriores. Es como que ahora los ves con más luz que antes y captas más detalles.
PERO. No sólo se reestructuran los conocimientos anteriores, si no que, a la luz de ese nuevo conocimiento (sea el que sea) te das cuenta de que aun te queda por aprender todo lo que viene relacionado con él.
Es decir, te das cuenta de que te quedan cosas por saber.
Es decir, te das cuenta de que puedes aprender más.

Es como si tu capacidad de aprendizaje, fuera una caverna.
Al principio estás a oscuras, y no eres consciente de cuanto espacio libre ni posibilidades tienes por delante.
Con cada nuevo aprendizaje enciendes una luz. Cuando tienes "pocas luces" (¡qué adecuado!) crees que tu caverna es pequeña. Es más cómodo pensar que estás en una pequeña caverna, porque te da miedo pensar que estás rodeado por una inmensidad vacía y oscura.
Pero hay individuos (no gente) que al encender la primera luz, sienten un deseo irrefrenable de explorar la caverna, independientemente de los peligros y dificultades que se vayan a encontrar. Y comienzan a encender interruptores y velas y antorchas y hogueras, y todo lo que pueden. Y si no lo encuentran, se las ingenian para ser ellos los que produzcan la luz. Ellos mismos empiezan a sacar nuevas conclusiones y conocimientos a partir de los que ya tienen. Y cuantas más luces encienden más conscientes son de lo grande que es la caverna. Y se dan cuenta que esa caverna es tan grande que, ni en toda su vida podrán llenarla completamente.
Pero ello, en vez de desanimarlos, les llena de un ansia descontrolada por intentar llenarla. Porque a ellos, en vez de darles miedo saber que están en una caverna enorme y vacía, les anima. En realidad tienen la impresión de que es la vida la que es demasiado pequeña como para poder llenar la caverna.
Hay algunos que dicen que ya no les cabe nada más en la cabeza. Eso es porque no quieren encender más luces, o porque tienen todos sus conocimientos descolocados (no es lo mismo tener el cajón de la ropa interior con todo doblado, que con todo amontonado).

Además de todo lo anterior, el mero hecho de adquirir nuevos conocimientos es bueno. Nunca sabes para qué te puede servir en algún momento algunos de tus conocimientos.
Por ejemplo, yo, por mi trabajo, aprovecho casi todo lo que sé, ya que nunca sé qué cuestiones pueden plantearme mis alumnos. Además, me gusta decirles que pueden preguntarme cualquier duda de cualquier tema, porque se la resolveré, y, si no, haré lo posible por averiguar la respuesta.

Sea como sea, aprende cosas, las que sean, siempre te puede servir para algo.

Aprender cosas es como entrenar físicamente, si no te esfuerzas en ir más allá, nunca sabrás hasta donde puedes llegar.

Aprende, piensa, deduce, induce, haz lo que quieras y puedas por ampliar tus conocimientos. Pero no te quedes a oscuras.

jueves, 20 de octubre de 2011

Herramientas para Entrenar V ¡Cuélgate!



Hey, hey!!

Acabo de terminar mi "Suspension Training System" casero. Lo acabo de probar de las formas más duras que se me han ocurrido y aguanta.

Quizá debería explicar qué es eso del "System" ese.

Pues, para los profanos y/o los que por lo que sea aun no lo sabéis, es un sistema para entrenamiento en suspensión.
O sea, una movida para entrenar colgado. Parecido a unas anillas de gimnasta, pero casero.

Si buscáis por la red "suspension training" encontraréis, sobre todo, gente intentando venderte un conjunto de correas, cuerdas y asas, muy "bonito", por el módico precio de entre 100 y 200 y pico dólares, o euros. También encontraréis gente que dice ser "super expertos" en el entrenamiento con sistema de suspensión, realizando todos los mismos ejercicios suaves, intentando venderte la moto de que son "La Panacea", y comentándolos con cara de interesante.
En muy pocos sitios encontrarás individuos que te explican cómo hacértelo tú mismo y/o te hacen auténticas demostraciones bestias de cómo se puede utilizar.

Así pues, me he fabricado uno.
Me habrá costado, en total, unos 6 euros. Lo puedo colgar donde me apetezca: un árbol, una puerta, una barra de dominadas, de donde se te ocurra.
Puedes hacer ejercicios sencillos de cuerpo libre, pero añadiendo mayor rango de movimiento y, como necesitas estabilizarte constantemente para que no se te vayan los agarres, trabajas muchos más músculos, y el beneficio es mayor.

¿Qué necesitas para fabricártelo? y ¿cómo se hace? Aquí os cuelgo un vídeo, pero está en inglés-americano; de todos modos se ve claramente lo que hace y como lo hace, así que no te preocupes si no sabes traducirlo (aunque el muchacho se explica muy bien).

Tutorial Sistema de Suspensión

Te recomiendo que el trozo de tubería de PVC que utilices, además de redondearle los bordes para que no dañe la cincha, sea de un diámetro un poco mayor del que te resulte cómodo. De esta manera fortalecerás las manos un montón, porque tendrás que apretar más. También te recomiendo que no sea tubo para cables, porque ante mucha tensión, se parte por el empalme (yo casi me la pego muy gorda mientras colgaba boca arriba). Mejor que sea de los de fontanería, tubería normal gris de PVC.

¿Qué ejercicios puedo realizar con esto?

  • Fondos de suelo normales, pero, como agarras las asas, es menos estable y el rango de movimiento es mayor.
  • Fondos en suspensión: Como fondos en paralelas, pero mucho más difícil por la inestabilidad.
  • Fondos con aperturas: En la posición de fondos normales, abriendo y cerrando los brazos (como aperturas en banco con mancuernas, pero boca abajo). Muy, muy duro.
  • Dominadas: Pero, al tener agarre variable, las manos giran de forma natural hacia dentro y las muñecas, codos y hombros no sufren en absoluto.
  • Remo invertido: Colgado, boca arriba, y con el cuerpo horizontal, tirar de tí hacia arriba. Con los dos brazos o uno solo.
  • Fondos superman: Apoyando sólo los pies en el suelo, con el cuerpo recto horizontalmente, los brazos extendidos hacia adelante y agarrando las asas.
  • Bíceps: Colgado boca arriba, en la misma posición de remo, pero tirar hacia arriba solamente con un curl de bíceps. Muy bueno.
  • Remo invertido a la cara.
  • Y un montón de ejercicios más, que lo mejor será que os ponga otro enlace: Demo de ejercicios en suspensión
Si te resulta algún ejercicio difícil o fácil, puedes variar la intensidad acortando o alargando la longitud de las correas.

Te recomiendo que lo pruebes. Merece la pena por lo que cuesta realmente. Además te lo puedes llevar a casi cualquier sitio guardado en cualquier lado.

Además, estar colgado siempre es divertido.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Hacer lo Correcto



¿Para qué voy a dar los buenos días si no me los devuelven?

¿Para qué voy a comer adecuadamente si no voy a verme mejor?

¿Para qué voy a seguir ciertas normas, si no las sigue nadie?

¿Para qué voy a ayudar a nadie con dificultades, si a mí no me ha ayudado nadie?

Haber ¿Pa qué?

¡¡PUES PORQUE ES LO CORRECTO!!

Ya sé que para la mayoría, es algo inconcebible.
También sé que otros muchos dirán que eso será lo correcto para depende de quien. Que cada uno tiene una opinión de lo que es correcto.

Pero NO. Todo ser del universo sabe, en el fondo de sí mismo, lo que es correcto.

Y, entonces, ¿por qué tan poquísimos lo hacen?

Pues es relativamente sencillo de explicar:

Cuando los seres son sociales, es decir, que necesitan ir en grupo para no sentirse tan débiles como saben que son. Por narices, tienen que establecer una jerarquía (ya que son incapaces de ponerse de acuerdo). Este hecho desemboca en una serie de "juegos" de poder. Una especie de necesidad de desafiar la jerarquía para subir algunos puestos en ella.
Es tal la necesidad que tienen algunos de subir puestos, que les da igual si lo consiguen por las buenas o por las malas.

Por supuesto, la especie en la que más se da este comportamiento, no hace falta decir que es la humana.
Una especie de animal tan patético que, por el propio afán de convencerse a sí mismo de que es mejor que el resto de los animales, termina teniendo los más bajos comportamientos que puedan tener cualquiera de las otras especies, y muchos otros peores todavía.

Los humanos se hartan de decir que son seres sociales. Pero no paran de demostrar que lo que más les importa no es el grupo, sino sus propios caprichos. Son capaces de traicionar a "su sociedad" por casi cualquier motivo.

Así pues, por el mero afán de estar en un puesto más alto de la sociedad (a la que tanto dicen respetar), son capaces de pisotear a quien sea, y muy a menudo, de causar serios daños a la propia sociedad a la que dicen servir.

Sólo hay que ver a los políticos. Supuestamente, quieren trabajar en eso para servir al pueblo. Pero, ¿cómo es posible que, prácticamente todos, actúen de esa forma tan egoísta e infantil? y no hagan más que demostrar que lo único que quieren es enriquecerse, robando a la sociedad a la que se supone que sirven?
Y lo que es más triste: ¿Cómo la sociedad pone en el poder a los mismos siempre, si saben que no van a hacer nada bueno por nadie? que les van a robar, directa y abiertamente.

Por el afán de estar un poco más arriba que los demás.

Pero, ¿qué pasa con los individuos que saben lo que es correcto y lo llevan a cabo?. Pues que, realmente se les tacha como inadaptados.

Antaño, eran muy pocos los que se saltaban las normas. Eran los "pasotas". Llamaban la atención y no molestaban del todo. Realmente, eran casi necesarios en la sociedad como "la excepción que confirma la regla". De vez en cuando, veías a alguien haciendo el gilipollas por la calle y, a veces, hasta hacía gracia.
Ahora, son mayoría los que van haciendo el gilipollas por todos partes.
Ahora "lo normal" es no hacer las cosas bien. Y los raros son quienes hacen lo correcto.

¿Cuántos conductores ponen los intermitentes habitualmente? ¿Cuánta gente deja salir antes de entrar en una puerta? ¿Cuántos tiran los residuos a sus respectivos contenedores? ¿Cuánta gente es puntual? Etc...

La mayoría de la gente, actualmente, como no tienen criterios propios ni principios éticos, ni, ya puestos, inteligencia ni capacidad de razonamiento, cuando no les gusta una norma, regla o ley, en vez de pensar sobre ella, hacen todo lo contrario de lo que dice. De esta manera llaman la atención y quieren sobresalir como "rebeldes", "guais", etc. Básicamente lo hacen para llamar la atención; como el niño pequeño que como no se quiere ir a la cama cuando le dice su madre, se pone a patalear y a gritar (como no me gusta, la lío), pero nunca piensa la razón de todo ello.

Fíjate que, si vas por la calle en coche a 50 km/h, parándote en los "stop" y cediendo el paso en los "ceda el paso", tomando las rotondas correctamente, dando los intermitentes, parándote en los semáforos en rojo y en los pasos de cebra, con precaución. Es decir, si haces lo correcto en cuanto a conducción, en realidad parece que vas estorbando al resto (sobre todo a primera hora de la mañana, cuando la gente está dormida, cabreada y con prisas por llegar al trabajo).

No quiero decir que debas acatar todas las normas ciegamente. Lo que te quiero decir es que hagas "lo correcto".
Cada vez que se presente una norma, pregúntate qué motivo tiene esa norma; su finalidad real. Pregúntate si tiene sentido lógico. Pregúntate la razón de la existencia de esa norma. Pregúntate si está hecha por el bien de muchos o de unos pocos.
Básicamente, si una norma está hecha para equilibrar las cosas, para beneficiar a muchos de forma equitativa, suele estar bien hecha. Suele, pero siempre.

No te quiero decir tampoco que te saltes las normas cuando no les encuentres sentido. Cuestiónatelas y procura adaptarlas y adaptarte a cada situación y circunstancia específica. Sé que puede parecer difícil no seguir las normas y seguirlas al mismo tiempo. Pero date cuenta que si una norma está mal hecha, seguro que puedes "colarte por los fallos".

Tampoco te quiero decir que debas ser sociable y que trabajes en pro de la sociedad. Para mí la sociedad es una farsa y está podrida. Puedes hacer lo correcto sin tener en cuenta a la sociedad, simplemente teniendo en cuenta que haces lo correcto y punto. Quizá favorezcas a muchas personas al mismo tiempo, pero no a la sociedad. Recuerda que "la sociedad" está compuesta por cobardes y mentirosos.
Habrá veces que lo correcto sea ayudar a alguien y otras que sea matar a alguien.

Muy a menudo, lo correcto no es social.

Pero para terminar, símplemente sigue este principio:

Es mejor hacer lo correcto, aunque nadie se de cuenta, que hacer lo incorrecto para llamar la atención.

Sé mejor que los demás. Es fácil (demasiado, quizá).

sábado, 1 de octubre de 2011

Simplifica tu entrenamiento



Seguro que te estás quebrando la cabeza, y te está picando el bolsillo, pensando qué material comprar o conseguir para tener mayor rango de variabilidad en los pesos manejados. Pero, si no tienes suficiente dinero, o no quieres gastártelo, no pasa nada. Es mejor tener poco y usarlo bien que mucho y no usarlo.

Está bien tener ganas de poseer una buena colección de discos y barras para entrenar, pensando que, de esa manera, podrás adaptar más adecuadamente el peso utilizado a los ejercicios y repeticiones.

Pero, es mejor tener pocas posibilidades de variar el peso.
¿Por qué?
Porque así tendrás que adaptarte TU al peso y no al revés.

Los antiguos "strongmen" entrenaban con lo poco que tenían, muy a menudo mancuernas y barras con pesos fijos.

Fíjate que cuando entrenas con tu propio cuerpo, únicamente, entrenas con tu peso. Y no te puedes cortar un brazo para reducir el peso. Si acaso, puedes añadir peso con una mochila, un cinturón lastrado, etc. Así lo que tienes que hacer es cambiar los ángulos y los brazos de palanca y los ejercicios para variar la intensidad: Si no puedes hacer  fondos de suelo correctamente, apoyas las rodillas en vez de los pies. Si quieres aumentar la intensidad las haces con una mano, etc.

Pues eso. Lo que quiero decir es que si has optado por las pesas, cuanta menos variedad discos tengas, mejor.
Yo te recomiendo que compres sólo discos de 5 kg, si lo que tienes son mancuernas. Y, si además, o únicamente, tienes barra larga, compra también discos de 10 kg.

Puedes pensar que soy un poco bestia, porque habrá ejercicios en los que o tendrás mucho peso, o muy poco. Por ejemplo: Press de hombros con una mano, a lo mejor 12 kg (2 kg de la barra y 10 kg de los discos) es poco, pero, quizá, añadiéndole otros dos discos (22 kg en total) es mucho. Todo depende de cómo lo veas. Si no puedes hacer press normal, quizá puedas hacer "push press" (empujando también con las piernas).

Si ves que tienes poco peso, pero aún no puedes manejar el siguiente, añade repeticiones con el peso menor, o empieza a hacer repeticiones parciales o sólo negativas con el siguiente.
Otro ejemplo: Para trabajar hombros con los fondos de suelo, puedes ponerte en forma de "V" invertida. Pero, quizá ya eres capaz de hacer 20 repeticiones de esa manera y quieres aumentar la intensidad. De manera que te pones "haciendo el pino" con los pies apoyados en la pared. Resulta que no eres capaz de hacer ninguna repetición completa. Pero no pasa nada. Empiezas bajando lentamente, y si no puedes elevarte, vuelves a hacer el pino y repites. O puedes hacer repeticiones parciales, es decir, subir y bajar menos recorrido varias veces, e ir aumentándolo gradualmente.

Pues igual con todos los ejercicios. Esfuérzate e inténtalo una y otra vez, y lo conseguirás.

La intención es que te adaptes tu, vuelvo a decir. De hecho, lo ideal sería entrenar con pesos fijos, de esa manera, para adaptar los ejercicios y adaptarte tu a los pesos, tendrías que preocuparte de como hacerlo y/o forzarte para hacerlo, de manera que las ganancias serían más rápidas.

Así, por ejemplo, imagínate que quieres hacer "clean & push press", con una mancuerna. Comienzas haciendo una serie de 10 repeticiones son 12 kg (la barra y dos discos), que servirá de calentamiento. Luego otra serie de entre 8 y 10 repeticiones con 22 kg (dos discos más). Luego te fuerzas a hacer otra serie con 32 kg (¡sí, sí, con un brazo!) de todas las repeticiones que puedas. Si no puedes con ese peso, mantén los 22 kg, hasta que seas capaz de manejarlos con soltura, es decir, puedas hacer 3 series de 10.

Otra ventaja muy importante, es que tendrás menos discos rodando por la habitación y necesitarás menos espacio para ello. Lo podrás tener más ordenado (y así tu mujer, o tu madre, deberían quejarse menos).

A lo mejor eres un mierdecilla y crees que es un poco bestia, pero antiguamente la gente entrenaba con lo poco que podía, y conseguían unos resultados impresionantes.

Recuerda que la necesidad hace la función.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Manía, Costumbre y Tradición


¡Ja, já!

¡Cuán absurda puede llegar a ser la sociedad!
¡Cuán estúpida y ciega!
¡Cuán cobarde!

Por cierto, que este artículo (o "post", si lo prefieres llamar así), te recordará un poco al de "Convenciones y Tradiciones". Pero en este, en realidad, explico de dónde vienen. Se podría decir que es una aproximación desde otro lado. Date cuenta que "todos los caminos llevan a Roma". O, lo que es lo mismo, se puede llegar a la verdad desde distintas aproximaciones.

Así que, ¡al lío!: ¿Qué es una manía?

Sin coger un diccionario, ni volverse pedante con definiciones filosóficas o psicológicas, básicamente, es comportarse de la misma forma en determinadas situaciones, sin apenas motivo lógico. ¿No?

Cuando alguien, al darse determinadas circunstancias, siempre tiene que hacer determinadas cosas, sin un motivo lógico claro, porque, de lo contrario se siente mal. Y el motivo que alegará será "es una manía" o "es que me gusta".
Como fumar con el café. Dejarse parte de la comida del plato y tirarla. Acelerar en las cuestas. Frenar en el último momento. Dejar los zapatos colocados de determinada forma. Sentarse en determinado sitio. Darse cabezazos contra la pared, cuando se está nervioso. Torturar y matar a un animal para demostrar tu poder sobre ellos. O realizar determinado ritual, cuando llega determinado momento. Etc., etc., etc.

Cuando, una manía se perpetúa en el tiempo, normalmente pasa a llamarse "costumbre", siempre y cuando no esté mal vista, en su sociedad, y haya tenido la posibilidad de perpetuarse. Es decir, que los "responsables" o "dirigentes" o la mayoría de la sociedad comparte esa manía o cree que puede sacar beneficio de ella.

Pero claro, si esos comportamientos, los tienen sólo unos pocos, o los que los tienen no están bien considerados en la sociedad en la que viven, sólo son "manías", o como dicen los psicólogos (Já!) "rituales".

Buen. Pues resulta que, cuando quien tiene la manía es adulto, o un "personaje" de cierta relevancia social. Ya no se llama manía, se llama COSTUMBRE. Y se dice, muy tranquilamente, cierta cosa o cierta otra son costumbres. De manera que, como no quieren reconocer que son realmente manías que han ido perpetuando, les cambian el nombre para sentirse mejor y poder decirlo sin vergüenza y sin remordimientos.

Y aquí viene lo gordo: Cuando es mucha gente. Pero mucha, mucha. Como un pueblo entero, una región, o un país. Cuando se ha perpetuado en el tiempo, durante unos cuantos años (20 o más, aproximadamente), de manera que los que iniciaron la "manía" y la hicieron colectiva, convenciendo a otros de lo buena que era, o coincidiendo con otros en esa manía. Cuando incluso se han hecho "leyes" que regulen esa "manía". Entonces ya pasa a llamarse con el respetuoso nombre de TRADICIÓN.

Estas tradiciones son tan graciosas, que se pueden hacer desde las estupideces y sinsentidos más absolutos, hasta las mayores barbaridades imaginables bajo la excusa de ese término: TRADICIÓN.

Que hay que comerse las doce uvas en Noche Vieja, porque si no da mala suerte. Que hay que tirar a una cabra desde un campanario, que hay lanzarse tomates, que hay que correr delante de los toros, que cuando las niñas llegan a determinada edad hay que cortarles parte de su zona íntima, que hay que hacer una fiesta en la que se torturan y matan toros para el disfrute de algunos sádicos, etc...

Y todo ello lo suelen recubrir de misticismo: "mala suerte", "sagrada tradición", "tradición muy importante", "en honor al santo patrono", "para dar gracias a algún dios", "para limpiar de malos espíritus", "le quemamos vivo para purificar su alma", etc.

Todo por no reconocer desde el principio que era una manía, y que, como tal, no tenía razón de ser y que, únicamente estaría bien, si no hiciera daño a nadie o molestia de ninguna clase.

Pongamos un ejemplo práctico: Supón que llegas a una casa en un país como España. Padre, madre, niño y perro.
Resulta que el perro siempre tiene que echarse en determinado sitio del pasillo. La madre tiene que dejar los trapos y las toallas dobladas de determinada forma. El padre tiene que fumar después de cada comida. Y el niño tiene que escuchar determinada canción antes de comer. Ese mismo día, en su localidad, se hace una celebración en la que se prepara determinada comida para todos.
Claro está, el niño y el perro tienen sus manías. Los padres tienen sus costumbres. Y en el pueblo tienen sus tradiciones. Pero todos y cada uno de ellos hacen esas cosas por la simple y llana razón de porque les gusta, y punto.

Y aquí va la excepción, como en todos mis post: OJO!! No quiero decir que todas las "costumbres" sean fruto de una manía, NO. Algunas veces ...

Simple y triste, pero real.

Ahora, decide tú qué manías estás dispuesto a tener, consentir y perpetuar. Pero siempre, SIEMPRE, sé sincero contigo mismo y con los demás, y reconoce por qué lo haces.

Porque te gusta.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Comer para adelgazar



Fácil: Comer menos de lo que gastas.

Pero no es tan sencillo.

Cierto es que, comiendo poco, adelgazarás. Pero poco ¿de qué? Porque no es lo mismo las necesidades nutricionales de una persona que pasa la mayor parte del día sentado utilizando la cabeza, que las necesidades de un albañil, ni las necesidades de una persona con un trabajo intelectual y que además haga mucho ejercicio (como es mi caso).

Pues eso.

Básicamente, si quieres perder esa grasa que te sobra, porque estás incómodo, porque te ves feo, porque te sientes pesado, porque tienes problemas de salud, porque no entras en la ropa, porque quieres definir los musculitos, o por lo que dé la gana; lo principal es gestionar correctamente la ingesta de hidratos de carbono.

También hay que tener en cuenta la lógica (como casi siempre): Si has engordado es porque ha habido un desequilibrio en tu vida (comer mucho, moverte poco, etc.). Por lo tanto lo lógico será hacer algo desequilibrado para volver a adelgazar. Si vas demasiado deprisa con el coche, y quieres reducir tu velocidad, no tienes que mantener el pedal del acelerador quieto, porque entonces te mantendrías a la misma excesiva velocidad. Tienes que levantar el pié del acelerador o incluso, pisar el freno.
El fallo de la gente al intentar adelgazar, es que creen que retomando una alimentación equilibrada, perderán la grasa que han acumulado, y no se dan cuenta que lo que harán es mantenerse igual.
Por ello, hay que crear un desequilibrio, que haga que esa grasa sobrante se consuma. Por eso este plan alimenticio te parecerá raro.

Empezaré explicando que los hidratos se digieren y asimilan muy rápidamente y sin apenas esfuerzo para el organismo. Es por ello que son la fuente de energía más sencilla y rápida a la que echar mano. Pero esto tiene de malo que, si no usas esa energía, se almacenará en forma de grasa.
Los hidratos de carbono se usan para rellenar las reservas de glucógeno del hígado y del músculo, que es la fuente de energía principal de la que tiran los músculos para funcionar. Si tienes glucógeno suficiente en los músculos, casi todo lo demás lo almacenarás en los "michelines", en forma de grasa.

Lo que pasa hoy en día, es que intentan venderte los alimentos ricos en hidratos, como los más sanos (pan integral, cereales del desayuno, galletas integrales digestivas, ensaladas de pasta,etc.). Pero, la realidad es que lo hacen porque son los más baratos de producir y a ellos les interesa que los compren al por mayor.
Además hay que tener en cuenta que en la tradición de casi todos los países, se han tenido a los alimentos derivados de los cereales como la base de la alimentación (arroz y pasta en oriente, pan en Europa y Oriente medio, derivados del trigo en casi todo el mundo, etc.). ¿Por qué?, porque la mayoría de la gente ha sido pobre siempre, y lo más barato de conseguir era eso. Además, llenaba el estómago. Antaño (y hoy en día en muchos países se sigue haciendo), no se preparaba un gran guiso de carne y verduras donde todos tenían un montón de carne para cada uno; no; se preparaba un guiso con la poca carne que se podía conseguir (o pescado, o lo que sea), con mucho caldo, y todo el mundo mojaba el pan. Así quedaban satisfechos.
Si te das cuenta, en los países pobres no hay culturistas, porque no les sobran las proteínas, precisamente.
Así pues, países con esta tradición, que ahora cuentan con mejores reservas de carnes y pescados, mantienen esa costumbre. De esta manera, comen las mismas cantidades de pan (pasta, arroz, etc.) que antes, pero además, mayores cantidades de proteínas y grasas.

¿Qué pasa cuando gran parte de tu dieta se compone de hidratos? Pues, básicamente, que quemas glucosa como energía. Tu cuerpo segrega Insulina para utilizar la glucosa como energía o para rellenar el glucógeno del hígado y los músculos. El problema es que la Insulina también activa las enzimas encargadas de la producción de grasa (lipogénesis) y disminuye la actividad de las enzimas que queman las grasas (lipolisis). Dicho claramente, almacenas más grasa y usa menos grasa de la que ya tenías. Así que, esos alimentos con carbohidratos pero sin grasas, te harán gordo.

Otra cosa a tener en cuenta es en qué momentos del día le cuesta más al cuerpo transformar los hidratos en grasa, que son por las mañanas, recién levantado, y justo después de realizar un ejercicio muscular. ¿Por qué? porque los depósitos de glucógeno están bajos, y los hidratos que comas irán dirigidos principalmente a reponerlos.

Otra cuestión importante, como ya he dicho, es el tipo y la cantidad de actividad que desarrolles en tu vida. - Para una persona sedentaria las necesidades de hidratos de carbono son mínimas, por lo que consumir una pequeña cantidad al día será suficiente, preferiblemente por la mañana. Cuando digo una pequeña cantidad es una rebanada de pan, más o menos. Es por esto que mucha gente se pregunta por qué no adelgazan si están comiendo lo que les dijo el médico, que incluía un trozo de pan con cada una de las cinco comidas diarias. Otros tarugos creen que los alimentos sanos que les van a hacer adelgazar son esas galletas y panes integrales con casi nada de grasas. Pero no se dan cuenta que tienen un montón de hidratos.
- Si, además de ser sedentaria, una persona realiza habitualmente esfuerzos intelectuales, necesitará muchas vitaminas y minerales, por lo que deberá consumir muchas, muchas, frutas, verduras y además frutos secos por su alto contenido en minerales (sin pasarse con estos últimos).
- Si una persona realiza un trabajo físico, o es un deportista profesional, deberá mantener sus niveles de glucógeno para poder seguir funcionando (por eso los ciclistas comen tantísimos hidratos). Claro está, no es lo mismo comer hidratos complejos que hidratos refinados (o sea azúcares). Se deben consumir, sobre todo y casi exclusivamente, los hidratos complejos, porque se absorben progresivamente y no producen efectos negativos en la salud.
- Si, además de realizar mucho ejercicio, se realizan muchos esfuerzos mentales (te comes la olla constantemente resolviendo problemas irresolubles), deberás añadir, como he dicho antes muchas frutas y verduras.

Habrá gente que te dirá que conocen a gente (o ellos mismos) que come principalmente hidratos y están delgados. Pero eso, lo más probable es que sea, o gente que es muy activa, o gente que están delgados pero "fofos", es decir, los gordos-delgados. ¿Cómo puede ser eso?, porque seguro que comen muy poco a lo largo del día.

Mención aparte merece el alcohol. Mucha gente repite eso de que el alcohol engorda porque tiene "calorías vacías". Pero casi nadie sabe qué significa.
Las calorías vacías son aquellas que no están acompañadas de ningún otro nutriente, como vitaminas o minerales. Pero, además, cuando consumes alcohol, la sangre se llena de una especie de "astillas" de azúcar e impide que el cuerpo utilice sus propias reservas como energía, hasta que se haya consumido el azúcar en sangre. Por eso, inmediatamente después de beber alcohol, apenas puedes hacer ejercicio (unas pocas repeticiones suaves y se te va la cabeza). Claro que, si no se consume ese azúcar en sangre, se guarda en los depósitos de grasa, por eso engorda.

Eso sí, si haces ejercicio en serio, necesitas tener los depósitos de glucógeno bien rellenados. Porque, si haces mucho ejercicio y el músculo no tiene energía a mano, se empieza a consumir a sí mismo. Es decir, utiliza las proteínas de las que está hecho él mismo, para conseguir la energía que necesita (se come a sí mismo). Vamos que, en vez de ganar músculo, lo pierdes.

Para poder hacer esto de comer pocos hidratos, necesitas darle al cuerpo otra fuente de energía. Esto lo harás con las grasas. Sí, has leído bien, con las grasas. Digerir grasas le cuesta al cuerpo más energía que la que aportan. Además, la presencia de grasas en la sangre iniciará el proceso de lipolisis para utilizar las grasas como fuente de energía.
PERO, siempre debes tener las reservas de glucógeno adecuadamente llenas. Si has agotado tus reservas, apenas podrás seguir haciendo ejercicios de alta intensidad, o deberás hacerlos con sus adecuadas pausas para respirar, ya que necesitarás oxígeno suficiente para la metabolización de las grasas.

Pero, a lo que vamos. Trucos para adelgazar:
  1. Realiza cinco pequeñas comidas al día, como mínimo. Esto mantendrá el metabolismo activo y le costará más almacenar grasa.
  2. Siempre desayuna. Y procura que sea una comida consistente. Esto hace que el cuerpo empiece el día "arrancando motores" a buen ritmo y tu metabolismo estará más activo desde primera hora.
  3. Come hidratos de carbono, principalmente por la mañana y/o los días que vayas a entrenar duro.
  4. Come una pequeña cantidad de hidratos después de un entrenamiento duro.
  5. Procura no comer hidratos de carbono en la cena, ya que después, probablemente no vas a realizar actividad física ninguna.
  6. Por supuesto, limita el consumo de alcohol al mínimo, o no lo tomes en absoluto.
  7. El azúcar, en todas sus formas (dulces, refrescos, galletas, etc.) ni lo mires. La miel y el chocolate negro merecen una oportunidad por su alto contenido en vitaminas, la miel, y por su alto contenido en minerales y antioxidantes, el chocolate negro.
  8. Mantente activo. Realiza ejercicio diariamente. No te machaques a lo bestia todos los días si no eres un deportista profesional. Simplemente, dos o tres días por semana, machácate de lo lindo. El resto, realiza algún deporte o ejercicio suave como pequeñas carreras suaves, largos paseos, algunas series de ejercicios sin pesas sin pasarte (sentadillas, fondos, abdominales, dominadas, etc.), saltos a la comba, natación, etc.
  9. Come productos "enteros". Nada de "lights" o "desnatados". No sólo porque están más ricos, si no porque tienen más vitaminas y grasas.
  10. Bebe muchísima agua.
  11. Come muchas verduras y frutas, no solo por las vitaminas, también por la fibra, que evitará que tus intestinos absorban tanta grasa. Además toda esa fibra es necesaria para ayudarte en el tracto intestinal; como comerás muchas proteínas y grasas, si no tomas fibra, cagarás piedras.
  12. Uno o dos días (seguidos) a la semana, sáltate las normas. Lo más adecuado, es el fin de semana. Come más lo que te apetece (patatas fritas, pastas, pizzas, galletas, etc.), bebe, etc. Porque está demostrado que el cuerpo se acostumbra enseguida a todo. Así, rompiendo la rutina y retomándola de nuevo, tendrá más efecto. Además, esta repentina subida en los niveles de azúcar ayudará a que los aminoácidos vayan al músculo, y te recargará, en exceso, los depósitos de glucógeno (lo que notarás los demás días).

Como siempre, todo esto es aplicable a la mayoría. Siempre habrá excepciones. Y nunca sabrás si funciona bien para ti sin probarlo.
Prueba este método durante un mes. Si notas resultados, enhorabuena! Pero, es posible que notes mareos al principio; eso es tu cuerpo quejándose de que ya no le das las chucherías que tan fáciles eran de digerir y tiene que volver a esforzarse por usar las reservas de grasa como energía.
Además, recuerda que los fines de semana te desmadras.

Para terminar, simplemente te recuerdo que estar gordo no es estar sano ni es gracioso. Es malo y desemboca en problemas graves de salud (tanto física como mental).
Cuídate.

jueves, 1 de septiembre de 2011

CUÍDATE... de verdad



Como supongo que no lo habéis hecho, porque no soléis hacerlo.
No os habréis fijado en que casi todos los ancianos que ves, están "hechos polvo".

Sí. Personas. Individuos. Y, por desgracia, "gente"; de edades muy avanzadas, están muy "machacados".
Vale que tengan, de media, entre 70 y tantos y 80 y tantos años. Pero, están, de verdad, muy "jodidos".
Y no me digas que es por la edad que tienen, porque hay algunos que, a pesar de la edad, están estupendos.

Tienen problemas de próstata, de pérdidas de orina, de huesos, de articulaciones, de coagulación de sangre, de azúcar, de hígado, de riñones, de cataratas, de corazón, ... JODER!!, hasta problemas del sistema nervioso central! (cerebro y esas cosas, nada de qué preocuparse...).

Pero lo que no habéis hecho es pensar que ellos, esa gente, en realidad, no han tenido una vida tan perjudicial como cabría esperar. Desde luego, no tan perjudicial como la tuya, casi seguro.

Fíjate, que, casi todos ellos, tienen problemas varios de salud. Problemas respiratorios, cardíacos, etc.
¡¡PERO!!, poquísimos de ellos han tenido una vida perjudicial:
Comían poco, bebían alcohol en raras ocasiones, fumaban poco y como algo excepcional, comían pocos dulces, etc. Incluso, si me dices que los había que fumaban mucho o estaban gordos o eran borrachos, etc., te diré que, ni de coña, cometían los excesos que se cometen habitualmente hoy en día.

Actualmente, los fumadores están tan enganchados (a un estúpido tubo de papel relleno de mierda), que lo primero que hacen nada más levantarse, es fumar. Así, sin más, con el cuerpo en ayunas, el sistema nervioso encendiéndose, el sistema cardiorespiratorio iniciando el ritmo de arranque del día... Pues TOMA, de golpe una droga que aumenta el ritmo cardíaco, la presión arterial, tapona los bronquios y, además, envejece prácticamente todas las células del cuerpo. Eso, por no mencionar el efecto psicológico, que viene a resumirse en: "Lo primero es satisfacer mis ansias más simples, fáciles y como es de usar y tirar, cuando me canso, lo tiro". Además, de que huele fatal y molesta muchísimo a los que tienes alrededor.

Quien dice fumar, dice hincharse a comer dulces, beber alcohol, etc.

No te digo que no tengas ninguna apetencia. Lo que te quiero decir es que no se conviertan en vicios que condicionen tu vida.
Es MUY PATÉTICO, que seres que se consideran a sí mismos los más inteligentes de la creación, y se jactan de su libre albedrío y libertad de elección, recurran a frases como "necesito un trago", "llevo toda la mañana sin fumar y estoy que me subo por las paredes", "necesito algo de azúcar o me desmayo". Gente que, en pleno invierno, con temperaturas bajo cero, salgan a la calle, y pasen frío, con la única finalidad de satisfacer una apetencia simple y patética (por no decir mala de cojones) como es fumar cada hora.

La gente hoy en día es adicta a los dulces, a los refrescos, al alcohol, a la comida, a la televisión, a los videojuegos, al tabaco, al café, a ir de tiendas, a chatear, etc. Todo ellos, placeres simples.
Cuando un capricho o placer esporádico se convierte en adicción, siempre será malo.

Un capricho que te guste mucho será valioso sólo cuando lo puedas disfrutar de verdad. Y lo podrás disfrutar de verdad cuando sea algo excepcional; y más aun si es algo perjudicial.

La gente no fuma para disfrutarlo, fuma porque no sabe pasar el rato sin hacerlo. No se bebe un par de cafés para despejarse, beben varios cafés al día porque se han acostumbrado a hacerlo (el café deshidrata). No beben alcohol para saborearlo, paladearlo, calentarse en invierno o para (de forma excepcional) calmar los nervios; beben alcohol, para desinhibirse y comportarse como no se atreven estando sobrios, o para no pensar (el alcohol inhibe la sinapsis neuronal, llena la sangre de azúcar, deshidrata y fuerza a los riñones y al hígado a que trabajen más de lo normal). La gente no come dulces como celebración de algo, lo hacen porque desde pequeñitos no se lo han negado y sólo saben relacionar el dulce con el placer básico (ya sabemos qué efectos producen los dulces). No te mereces una galletita cada vez que haces algo bien, no eres un perrito ni un niño pequeño.

Todos esos productos perjudiciales los debe expulsar o filtrar el cuerpo a un ritmo determinado. Si los consumes más rápidamente de lo que el cuerpo los elimina, estarás dañándolo. Para que te hagas una idea muy clara y desagradable: Si cagas más de lo que el váter puede tragar, te comerás tu propia mierda. Así de sencillo.

Es malo pasarse realizando un exceso activo como pasivo. La gente procura seguir la ley del mínimo esfuerzo, llevada al infinito. Van en coche o moto a casi todas partes y aparcan lo más cerca posible de sus destinos. Cogen el ascensor incluso para desplazarse un piso o dos. Prefieren ver una película antes que leer un libro.
Resulta que la inactividad produce un deterioro impresionante de las partes del cuerpo y de la mente que realizan las actividades.
Estar sentado mucho tiempo es malísimo para la espalda, el cuello y las rodillas. Por no hablar de que se ralentiza el metabolismo (por lo que no gastas casi nada de lo que comes) y deteriora la postura (fíjate en cuanta gente encorvada y "culona" hay hoy en día).
No andar o subir escaleras, hace que tus piernas no realicen aquello para lo que las tienes: MOVERTE. Por lo que no se desarrollarán correctamente ni los músculos ni los huesos, si no que se deteriorarán y deformarán.
Ver la televisión casi siempre es malo. No sólo por estar sentado mucho rato, si no porque te limitas a no realizar ninguna acción activa. No haces más que permitir que otros "muerdan y mastiquen" la información para tí y tu te limites a tragarla. Mientras que leer es similar a cazar: eres tú quien va a por la información, quien la "muerde" de acuerdo con su capacidad, y quien la "mastica" a su propio ritmo.

Antaño los placeres eran escasos y, por eso mismo, muy valiosos. Hoy en día, casi todo el mundo está tan envuelto en placeres, que cuando les falta alguno lo confunden con el dolor.
No valoran en absoluto todo lo que tienen, porque para ellos es lo que siempre han tenido y ¿para qué pensar de donde viene o que efectos produce (o si se lo merecen)?

Come adecuadamente, no bebas, no fumes, bebe mucha agua, come muchas frutas y verduras, lee mucho mantente activo, haz ejercicio, descansa adecuadamente, tómate las cosas con calma, sonríe mucho, LA MAYOR PARTE DEL TIEMPO O SIEMPRE. Que el capricho o lo perjudicial sea la excepción.

Cuidarse, de verdad, significa hacer lo que tu ya sabes que es lo saludable y lo correcto. Se supone que ya eres adulto.
Si no, piensa en cómo estará esta generación y la que viene cuando tengan 70 años. Si hoy en día las enfermedades de corazón y mentales son las más abundantes, imagínate lo que se avecina.

Cuídate de verdad. Y, de vez en cuando, disfruta de un capricho.

viernes, 12 de agosto de 2011

Lo siento Vs Perdón



Nadie es perfecto.
Exacto.
Nadie.

Nadie es infalible.
Todo el mundo se equivoca. Más o menos, pero todo el mundo, sin excepción, se equivoca.

¡¡TU TAMBIÉN!! (Hasta yo ... Jajá)

Admítelo. Es bueno.

Pero no es bueno equivocarse porque no se haya querido hacer algo bien. Y peor aun es no admitirlo.
Es peor todavía que admitirlo y regocijarse en ello. Porque con alguien con mala intención pero que lo admite, sabes a qué atenerte. Pero con alguien orgulloso y mentiroso, sólo sabes que va a hacer todo lo posible por no quedar mal, y muy posiblemente, por apuñalarte por la espalda para no dejar testigos.

Eso sí. Si has cometido un error que afecta a alguien de forma negativa, como mínimo deberías admitirlo. Mostrar arrepentimiento sincero es lo absolutamente correcto. No es necesario pedir perdón muchas veces. Ni siquiera es necesario pedir perdón. Porque, el que pide muchas veces perdón, es que comete fallos muy a menudo; y eso sólo puede significar dos cosas: o es muy torpe, y debería esforzarse más, o no tiene ningún cuidado con lo que hace, por lo que realmente no le importa equivocarse y las disculpas que pide no son sinceras.

Pero voy a centrarme en por qué se llama así este artículo.

Básicamente, y sin que te des cuenta, hay dos formas de reaccionar ante tus equivocaciones, fallos, cagadas, etc.:

- Una es disculpándose. Es decir, diciendo algo como "lo siento", "lo lamento" (o "¡pero seré tonto!", "¡qué torpe soy!", ...), etc. Es decir, te culpas a ti mismo por lo que ha pasado y, supuestamente, muestras arrepentimiento ante ello. Demuestras que te produce disgusto lo que tú has hecho.

- La otra forma, que es la más común, consiste en PEDIR PERDÓN. Es decir, no queda claro para nada si estás arrepentido por lo que has hecho, y ni mucho menos quiere decir que lo reconozcas como un fallo tuyo. Simplemente PIDES (y esto es importante) que se te perdone. O sea, que independientemente de si alguien a perdido algo importante por tu culpa, tu vas y, encima, le pides que haga algo por tí: que te DE su perdón.

Una de las opciones es una opción generosa, porque TU ofreces TUS disculpas. La otra, sin darte cuenta, es una opción egoísta, porque PIDES que se te DÉ algo, el perdón.
Una opción la realizas TU por los demás. La otra opción PIDES a OTROS que la realicen por tí.

Ante todo, hay que tener muy presente, que, tanto una como la otra, tanto si eres consciente o no de las implicaciones de ambas, SIEMPRE debe ser de forma sincera.
Si no estás arrepentido de algo que has hecho mal y ha afectado a otros. Si no estás, como mínimo dispuesto a admitirlo, es que eres un COBARDE (como mínimo).

Y, si lo has hecho a propósito, por lo menos reconócelo, porque, si no, además de tener mala intención, eres doblemente cobarde por no reconocerlo. Si haces algo para hacer mal a alguien, ¿qué más te da que sepa que has sido tu?¿no se supone que es esa tu intención? Por lo tanto, ya que eres malo, no seas además DESPRECIABLE.

Por desgracia, cada vez son menos los que son capaces de disculparse. Muchos menos, los que lo hacen sinceramente. Por esto, se dan cada vez más casos en los que alguien que se supone que quiere a alguien, es capaz de no reconocer sus fallos ante esa otra persona.
A mi entender, eso sólo significa que, para el que no se disculpa, es mucho más importante su propio orgullo que lo que pueda sentir la otra persona. Por lo tanto, no la quiere realmente.

Además de todo lo anterior, recuerda el artículo del principio ¡Mentira Cochina!, donde explicaba por qué es tan malo mentir. Por ello mismo, piensa en los impresionantes beneficios que te reportará disculparte sinceramente.
Si reconoces hacer algo mal, reconoces que tienes que mejorar. Si reconoces tu necesidad de mejorar, ya has iniciado el proceso de mejora. Ya has dado un paso en la dirección correcta. Sigue avanzando en esa dirección.

Y recuerda que cada fallo, cada golpe, son una oportunidad para mejorar.

Crece. En todos los aspectos. Siempre.
Sé cada vez más.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Entrena el Cuello



Escribo este artículo como consecuencia de estar recuperándome de una lesión de cuello (sobreestiramiento del trapecio), como consecuencia de un pequeño accidente producido en una sesión de lucha en el suelo, entrenando.

Esta lesión, podría haber sido mucho peor de no ser porque entreno mi cuello habitualmente, tanto para fortalecerlo, como para flexibilizarlo. Y, aun así, llevo jodido una semana, sin poder coger peso, con dolores de cabeza, con tics nerviosos, sin poder mover la cabeza correctamente, y durmiendo peor todavía que de costumbre.

Es por ello que pensé en escribir esto.

Otro motivo que me llevó a escribirlo es que, si te fijas un poquito, lo que diferencia a un mierdecilla "cachitas de mentira" de gimnasio, con una persona (o animal) que de verdad está fuerte, suelen ser dos cosas: las piernas y el cuello.
Los "cachitas de gimnasio" quieren tener los brazos musculados y los abdominales marcados, pero no quieren tener fuerza de verdad ni salud, ni un físico equilibrado. Por ello, no entrenan ni sus cuellos ni sus piernas. Por ello tienen los brazos "muy bonitos" y la "tableta de chocolate" marcadita. Por ello mismo, tienen patitas de pollo y cuellitos de pollo, resultando muy ridículo. De hecho, los culturistas más mazaos, la mayoría no tienen el cuello grande ni fuerte, lo parece porque lo que tienen grandes son los trapecios nada más, y así parece que tuvieran el cuello más corto.
Pero todos aquellos que tienen fuerza de verdad y/o que levantan pesos habitualmente (levantan pesos, no que se montan en unas maquinitas chulis para hacer pesas, eh?), suelen tener buenos cuellos y buenas piernas.

¿Por que?

Porque, como ya he explicado muchas veces, las piernas son las que te enraízan al suelo y las que te dan toda la fuerza. Y el cuello, en realidad, soporta muchas cargas cuando realizas levantamientos en condiciones (como los levantamientos olímpicos, los pesos muertos, los presses, remo, dominadas, etc.) o ejercicios gimnásticos duros (dominadas, anillas, abdominales, "el pino", fondos, etc.), ya que los trapecios cumplen muchas funciones (sujetan la cabeza con los hombros y con la espalda, todo junto), y los esternocleidomastoideos soportan el la cabeza y la unen al esternón, permitiendo la mayoría de los movimientos de la cabeza, y ayudando en las tensiones cuando se producen grandes esfuerzos (¿a que cuando has hecho 100 abdominales tienes el cuello cargado?).

Además de todo lo anterior, si practicas cualquier arte marcial o deporte de contacto, es más que importante, es totalmente imprescindible, entrenar el cuello. Ya sea para soportar estrangulaciones, palancas, giros en el suelo, etc., como para soportar golpes (si eres boxeador, o algo parecido, y no te importan los daños cerebrales). Si te fijas, todos los grandes luchadores tienen unos cuellos enormes, casi siempre más anchos que sus cabezas. Mike Tyson estaba menos musculado que Arnold, pero tenía el cuello más ancho.

Otra razón, y quizá la más importante para todo el mundo, es la de la salud. Tener un cuello medianamente fuerte y flexible, te asegura no padecer la mayoría de los dolores de cabeza producidos por tensiones, malas posturas, movimientos bruscos, etc., así como no padecer dolores innecesarios por lesiones antiguas.

Además, fíjate en que casi todos los animales fuertes o ágiles tienen buenos cuellos (felinos, cánidos, bóvidos,  primates, etc.). Será por algo ¿no?

Así pues, resulta que el cuello es muy importante, cosa que ya deberías saber, porque es lo que conecta tu cabeza con el resto de tu cuerpo, y parece obvio que si quieres tener ambas cosas sanas y fuertes, la conexión entre ambas también debe serlo.

Bueno, pues eso, que tienes que entrenar el cuello.
Y ¿como? Pues ahí voy:

- Comienza realizando movimientos de cabeza normales, pero con todo el recorrido, sin forzar demasiado, solo hasta sentir una pequeña tensión. No realices movimientos bruscos porque te puedes crujir.
Primero arriba-abajo. Luego doblas hacia un lado y al otro. Luego giras la cabeza, como si mirases hacia un lado y hacia el otro. Y, finalmente, rotaciones de 360º en un sentido y en el otro. Con 10 repeticiones hacia cada lado y sentido bastarán. Esto flexibilizará y tonificará todos los músculos del cuello.

- Si quieres más, puedes practicar la "Postura del arado", o "Halasana", del Yoga. Esto te flexibilizará la parte posterior del cuello de forma óptima.

- Si ya lo que quieres es tener el cuello fuerte tienes que hacer ejercicios más duros. El básico consiste en apoyar una mano en un lado de la cabeza y empujar con la cabeza y con el brazo en sentidos opuestos, por cada lado de la cabeza. Luego, con las dos manos apoyadas en la frente, hacer fuerza hacia adelante. Y luego, colocar las manos en la parte de atrás de la cabeza y hacer fuerza hacia detrás. Unas 10 - 15 veces cada lado.

- Otro ejercicio muy sencillo consiste en tumbarte de manera que la cabeza sobresalga del borde (como en la cama, en un sofá, en un banco, etc.) y simplemente, elevarla varias veces en todos los sentidos: tumbado boca arriba, tumbado de lado (por ambos lados, claro) y tumbado boca abajo. Entre 10 y 20 repeticiones está bien, y luego puedes añadir peso (sujetándote un disco de pesas en la cabeza, o colgándotelo, o empujando con tus manos, etc.). Puedes aprovechar cuando hagas abdominales y tensar el cuello en cada repetición.

- El Rey de los ejercicios para el cuello es "El puente del luchador", que consiste en, quedarte boca arriba con el cuerpo sostenido únicamente por tus piernas y tu cabeza. Para realizar este ejercicio, no intentes hacerlo el primer día del tirón. Comienza sobre una superficie blanda; túmbateMike Tyson realizaba este ejercicio habitualmente y era un bestia.

- Otro ejercicio, complementario del anterior, es el puente por delante. En este, el cuerpo queda sostenido también únicamente por los pies y la cabeza, pero, esta vez, es boca abajo (realizando una "V" invertida). Debes tener las piernas abiertas para mantener la estabilidad. Al igual que con el anterior ejercicio, cuando tengas cierto "nivel" en estático, añade movimiento y/o peso.

- Si tienes pesas y te gusta usarlas, Realiza encogimientos de hombros, que no es más que, sosteniendo las pesas (mancuernas o barra, da igual), con mucho peso, sube y baja sólo los hombros (como el gesto universal de "no lo sé"), todo lo que puedas. Las repeticiones dependerán de lo que busques (fuerza, resistencia o musculación). Con este ejercicio fortalecerás principalmente los trapecios, así que no dejes los otros de lado.

Y poco más.
Entrena tu cuello unas dos o tres veces por semana. Pero hazlo con cuidado, porque si no tendrás muchos dolores tontos. Y siempre, SIEMPRE, estíralo adecuadamente. Porque, si lo fortaleces mucho y no lo flexibilizas, acabarás como los muñecos de juguete, y estarás dolorido la mayor parte del tiempo.

Recuerda que un buen cuello, no sólo queda bien, sino que mejorará tu salud notablemente y si entrenas deportes de contacto o artes marciales, notarás una diferencia enorme y ganarás una gran ventaja con respecto a los demás.

Y ya está! A entrenar!

miércoles, 20 de julio de 2011

¡Huyy, qué vergüenza!



¿Para qué sirve la vergüenza?

PARA NADA BUENO

Y para muchas cosas malas.

La vergüenza es eso que nos enseñan desde pequeñitos, para que no hagamos las cosas de forma natural.
Está íntimamente relacionada con la mentira y con la envidia. Ambas cosas, malas en extremo.

Cuando somos pequeños, siempre tenemos ganas de hacer todas las cosas que se nos ocurren. Tenemos un afán irrefrenable por experimentar.
Pero, como ciertas cosas son molestas para otros, y la mayoría son políticamente incorrectas, los adultos que nos custodian, y que deberían supuestamente educarnos, nos dicen que no hagamos casi nada de lo que se nos ocurre, sin otra explicación que "porque sí" o "porque no".
De esta manera, nos empiezan a crear una sensación de estar haciendo algo malo, que, según van pasando los años, se hace cada vez más grande y más difícil de eliminar.

Así pues, asociamos el querer hacer cosas que no hacen la mayoría, como algo malo o algo que va a causarnos la desaprovación de la gente.

Es más. También desde pequeños, nos inculcan que equivocarse es motivo de burla, en vez de una oportunidad para aprender de los errores. De manera que, además de lo anterior, nos hacen tener un sentimiento de inseguridad, que va creciendo según crece la idiotez general. No hacemos las cosas por miedo
a equivocarnos y que se burlen de nosotros (acuérdate del artículo "Miedo").
Para evitar que sus niños lloren, les dicen constantemente, cuando hacen algo que está de moda, que lo hacen muy bien. Creando en el niño un orgullo muy grande sobre unas capacidades que no posee ("¡Qué bien que canta mi niño!" o "¡Fíjate que listo que es que se sabe todas las marcas de los coches!" o peor aun "¡Muy bien por mi niño que se sabe los nombres de los futbolistas!"). De esta manera, el niño crece pensando que es muy listo y vale mucho por esas cosas, que además no le van a servir para nada en la vida, aparte de comentar idioteces en los grupos de idiotas con los que acabará juntándose toda su vida (vida de idiota, por supuesto).

Todo ello desemboca en: "No hago tal cosa porque no es políticamente aceptable y, además, se van a burlar de mí. Pero sí hago esta otra, porque lo hago muy bien".

¿Cuál es la clave para superar esa vergüenza?

Pues darse cuenta que no debe importarnos lo que piense la gente de nosotros. Vuelvo a decir eso de que "si te conocen, sabrán por qué te portas así, y si no te conocen, no tendrán ni idea de por qué te comportas así, y no podrán deducirlo por ese comportamiento".

Que tienes que gustar a los que tienes que gustar, y a los demás que les zurzan.

Que lo que es políticamente incorrecto, suele ser moralmente correcto.

Que si te apetece hacer algo y no molestas a nadie, ¡HAZLO!

Que la mejor forma de aprender es enseñar. Y la segunda mejor es equivocarse.

Que los que te juzguen mal sin tener información suficiente, ya te han dado información de sobra a tí para juzgarlos a ellos (y no precisamente bien).

Que los que se burlen de tí sepan que para poder reírse de los demás, primero hay que saber hacerlo de uno mismo. Y la gente no tiene sentido del humor ninguno. Curiosamente, a la gente que más se ríe de los fallos de los demás, le molesta sobremanera que descubran sus propios fallos (que son muchos) y se rían de ellos.
Probablemente, los que se rían de tí, será porque ellos nunca se han atrevido a probar lo que tú, y no tienen otra forma de desahogar toda la tensión que les produce ver que otro se ha atrevido y/o lo ha conseguido.

Para concluir. Empieza a saber reírte de tí mismo. Disfruta probando cosas nuevas y equivocándote. Aprende de cada error. Date cuenta que, como nunca vas a hacer las cosas de forma perfecta, siempre cometerás algún error, por tanto siempre puedes aprender algo, y siempre puedes seguir riéndote de tí mismo.

Así que, básicamente, a quien no le guste, que no mire. Y si alguien mira aposta para reírse o quejarse, ¡Qué le den!.

Sé un sinvergüenza.

Ya sabes, crece constantemente y haz todo lo posible por mejorar.

sábado, 9 de julio de 2011

Entrenar "pá ponerte cachas"



Vaale, vaale.

Sé que, en el fondo (y no tan en el fondo), muchos de vosotros, lo que queréis no es estar sanos, ni fuertes, ni resistentes, ¡¡QUERÉIS ESTAR CACHITAS Y QUE LA GENTE OS MIRE Y DIGAN UOOOH!!... ¿¡A QUE SÍ!?

Pues eso, que voy a dedicar algunas líneas para guiar a aquellos que no sepan del tema.

Lo primero que hay que tener en cuenta es el "bombeo". Esto es simplemente que , en cada entrenamiento, los músculos tienen que soportar un volumen de trabajo alto. O sea, muchas repeticiones, que es lo que hace que el músculo esté hinchado tras entrenar; como ha trabajado mucho, ha habido mucha afluencia de sangre hacia el músculo. Es lo que hace que después de entrenar estés "tó mazao" y pienses delante del espejo: "¡Eeeeh, tíiio!"

Lo segundo a tener en cuenta es que, como el músculo se ve sometido a mucha carga de trabajo, debes descansar adecuadamente (mucho), de manera que, si quieres que crezca mucho, deberías trabajar un grupo muscular una vez, o dos máximo, por semana. Además, los descansos entre series deberían ser entre 2 y 3 minutos. Descansar los músculos trabajados adecuadamente no significa que estés sentado todo el día sin hacer nada, simplemente no fuerces esos músculos durante el descanso (puedes entrenar piernas y otro día correr un poco, o montar en bici, o jugar al fútbol, etc.). De hecho, mover los músculos trabajados, ayuda a su recuperación.

Lo tercero que debes tener en cuenta es pensar si quieres que los músculos crezcan muy rápido y definidos, pero sin dar tanta importancia a la fuerza y comprendiendo que si dejas de entrenar, gran parte del músculo se desinflará. Ó si quieres que los músculos te crezcan a un ritmo más bajo, y no tan definidos (se hinchan mucho, pero no se "recortan"), pero sin despreciar las ganancias de fuerza y teniendo en cuenta que, a la vez, fortalecerás los tendones y aunque dejes de entrenar, perderás músculo mucho más despacio y mantendrás buenos niveles de fuerza siempre.

La primera opción es el culturismo, o "bodybuilding", puro y duro. Por eso la gente que se apunta a un gimnasio para "ganar músculo", se les nota mucho al principio, pero luego parece que se quedan estancados en sus progresos, y cuando dejan de ir al gimnasio se desinflan como un globo pinchado.

La segunda opción es, más o menos, como alargar un entrenamiento de fuerza para que tenga más repeticiones. Pero, ¿cómo alargar un entrenamiento tan estresante para el cuerpo? Pues ahora después lo explico.

Lo que te propongo, es lo mismo que han demostrado que funciona grandes expertos en esto del entrenamiento físico. Que es alternar entrenamientos.
Empieza siempre con un entrenamiento de fuerza, para aumentar la resistencia de tus tendones y darle al músculo la "mala leche" necesaria para resistir un entrenamiento útil de culturismo (es decir, que tus músculos no sólo parezcan fuertes, si no que lo sean). Y después, entrena para definir e hinchar los músculos de la forma "bonita".
Puedes hacerlo un mes uno, y otro mes otro. O una semana uno y otra semana otro. O como mejor te parezca. Por supuesto, si quieres puedes entrenar sólo para parecer fuerte. Tu verás.

Como expliqué hace algunos artículos, dependiendo del rango de intensidad del entrenamiento y de las repeticiones, estarás potenciando una cualidad u otra, o varias a la vez.
Pero recordemos rápidamente: Entre 1 y 3 repeticiones, fuerza pura y máxima. Entre 3 y 6 principalmente fuerza (a secas) y un poco de desarrollo. Entre 6 y 8, fuerza y resistencia y desarrollo muscular, casi al mismo ritmo. Entre 8 y 12, un poco de fuerza y más de desarrollo muscular (este es el rango de repeticiones en el que entrenan los culturistas). Entre 12 y 15, muy poca fuerza y mucho desarrollo muscular y resistencia. Más de 15, resistencia principalmente, muy poca fuerza.

Luego está el tema de la ejecución de los ejercicios. Te dice todo el mundo que los movimientos deben ser realizados de la manera más correcta posible, sin bamboleos, sin tirones y realizando el rango completo del movimiento. Que si debes hacer que la fase excéntrica (cuando baja el peso) dure más que la concéntrica (lógicamente, en la que tiras del peso). Otros te dicen que la fase más importante es la concéntrica y que la excéntrica la elimines.
Pero, ¿a quien hacer caso?

Bueno pues, sólo fíjate en las cosas:
- Si ves vídeos de entrenamiento de los culturistas, verás que no hacen repeticiones estrictas, hacen repeticiones forzadas con un montón de peso (es decir, a lo bestia y sin control) hasta que completan sus series. Y están todos "mazaísimos" (busca el nombre de Ronnie Coleman en youtube, por ejemplo).
- Los levantadores olímpicos levantan un "güevo" de kilos del tirón. No hacen repeticiones estrictas, porque tienen que levantar el máximo de peso y utilizan la fuerza de todo el cuerpo para hacerlo. Y tienen un desarrollo muscular "de tres pares", sobre todo en las piernas (que, como ya he explicado otras veces, es de donde sale toda la fuerza). Los levantadores olímpicos no hacen muchas repeticiones. Hacen repeticiones únicas, muchas veces (casi todo el día, de hecho). Si te fijas cuando hacen Press por encima de la cabeza, no lo hacen de forma estricta, utilizan la fuerza de las piernas para ayudar (busca a Ivan Stoitsov, y fíjate en sus piernas). Además, los levantadores olímpicos realizan únicamente la fase concéntrica: Levantan la barra del tirón y luego la dejan caer al suelo. Y tienen muchísima fuerza y muy buen desarrollo muscular.


Así pues, la técnica es importante en ejercicios en los que te puedas lesionar, como pesos muertos y sentadillas. Pero no lo es tanto en otros. Lo importante es que cuanto más peso levantes, más fibras musculares activarás y mayor será el estímulo del músculo para crecer. Cuando levantas mucho peso, a tu cuerpo le da igual los músculos que tu quieras desarrollar, él va a utilizar la fuerza de todos lados de donde pueda sacarla.

Pues eso, que resulta que lo importante es levantar muchos kilos muchas veces, y "yastá". Es decir, tener un volumen de trabajo alto.
El volúmen de trabajo se calcula multiplicando el peso por las repeticiones realizadas (60kg x 40 repeticiones = 2400kg, por ejemplo) .
Supón que haces 4 series de entre 8 y 12 repeticiones, que hacen un total de entre 32 y 48 repeticiones con un peso moderado (unos 50kg, volumen total entre 1600 y 2400). O que haces entre 9 y 15 series de 3 repeticiones, entre 27 y 45 repeticiones, pero con mucho más peso (unos 70kg, volumen total entre 1890 y 3150).
Ambos sistemas tienen similares volúmenes de entrenamiento, solo que el primero hará que se te hinchen los músculos más, y el segundo, que ganes mucha más fuerza.

Otra cosa importante es el calentamiento (el global, no, el otro). Hay quien dice que es muy importante calentar adecuadamente entre 5 y 10 minutos antes de una rutina de ejercicio fuerte. Otros dicen que no es necesario, y alegan que los animales no hacen calentamiento antes de luchar o cazar. Pero claro, los animales no tienen las tensiones absurdas que tenemos nosotros y duermen adecuadamente un montón de horas diarias, además siempre son jóvenes, porque no suelen vivir muchos años.
Mi recomendación es que, dependiendo del entrenamiento que vayas a hacer calienta un poquito de una forma u otra, pero no demasiado, ya que, los músculos pueden llegar con estresados al entrenamiento en sí y eso rompería el propio músculo, en vez de fortalecerlo. Calienta los grupos musculares que vas a trabajar, haciendo un par de series suaves, de unas 10 repeticiones, con aproximadamente la mitad del peso o intensidad que vayas a usar (si vas a hacer pecho puedes calentar con unas flexiones; si vas a hacer piernas, con unas sentadillas hidúes, etc.). Pero no te machaques en el calentamiento, porque su finalidad es calentar la zona a trabajar para que el músculo, tendones, ligamentos y fascias estés más blandos y flexibles, y no se rompan.

La alimentación, como he dicho muchas veces, es importantísima. Debes comer montones de proteína y una adecuada cantidad de hidratos complejos para que el músculo tenga energía para funcionar. Las grasas saturadas también son necesarias, ya que están muy relacionadas con la producción de testosterona, que es la hormona principal para el desarrollo del músculo.

Otra cosa, que parece una tontería pero no lo es tanto, es la ropa. Cuando tienes un pecho y espalda muy amplios con respecto al abdomen, o cuando tienes unos cuádriceps y aductores muy desarrollados, ni las camisetas ni los pantalones te quedarán bien; y menos ahora, que hacen ropa para niños que estén escuálidos. Tendrás dificultad para encontrar ropa que te valga sin que te quede ridículamente ajustada (a no ser que quieras eso precisamente). Además, te rozarás en la entrepierna, y no veas como escuece.

Dedica un rato al final de cada entrenamiento a realizar ejercicios abdominales, ya que te ayudarán en los niveles de fuerza de todo el cuerpo. Un día haces ejercicios suaves (como crunchs en series de 20 o 30) y otro día ejercicios duros (elevaciones de piernas colgado, v-ups, sprinter crunchs, etc.).

Así pues, plantéate una rutina de entrenamientos de entre 3 y 5 días. Si escoges la rutina de cinco días podrás trabajar cada grupo muscular por separado cada día. Si escoges una rutina de 3 o 4 días, deberás asociar grupos musculares en cada entrenamiento. Puedes asociar grupos musculares que actúen sinergicamente (pecho + bíceps, espalda + tríceps, piernas + abdominales, etc.). Puedes asociarlos por tipos de movimiento, es decir, músculos para empujar, músculos para tirar de algo (Pecho + tríceps, hombros + tríceps, espalda + bíceps, etc.). O puedes asociarlos por grupos antagonistas (Pecho + espalda, bíceps + tríceps, tensores de la cadera + abdominales, etc.).
Un ejemplo de rutinas combinadas podría ser:
Lunes: Pecho y espalda.
Martes: Descanso.
Miércoles: Piernas y hombros.
Jueves: Descanso.
Viernes: Brazos y abdominales.

Hazlo como mejor se ajuste a tu propio cuerpo, horario semanal y al ritmo de recuperación. Yo suelo dejar el entrenamiento duro de piernas para el último, y así descansar el fin de semana bien, ya que las agujetas en las piernas te dejan hecho polvo todo el cuerpo.

Si escoges los cinco días, procura que no sean "del tirón". Trabaja unos tres días seguidos, descansa uno, luego otros dos seguidos y descansa otro. Si te es imposible por tu agenda, pues procura alternar entrenamientos del tren superior con los del tren inferior, o entrenamientos antagonistas. Por ejemplo:
Lunes: Pecho.
Martes: Espalda.
Miércoles: Hombros.
Jueves: Piernas.
Viernes: Brazos.
Sábado y Domingo: Descanso.

Por ejemplo, yo ahora, estoy haciendo una rutina semanal de: tres días alternos, entrenamiento de fuerza de mucha intensidad. Dos días entre medias de los anteriores, entrenamiento de artes marciales. Y, al menos, un día de los restantes, acondicionamiento, con ejercicios gimnásticos, o cardio de alta intensidad.

Ahora vamos con los métodos.
Puedes realizar, como ya he dicho, entre 6 y 9 series por grupo muscular. Realizando entre 2 y 3 ejercicios distintos para cada grupo (por ejemplo, para pecho: Press banca con mancuernas, Fondos en paralelas y aperturas en banco).
Otro método es el de realizar 4 series de 10 repeticiones, por cada ejercicio. Y entre 2 y 3 ejercicios por grupo muscular.
Otro método es el llamado "el entrenamiento del oso siberiano de Pavel". Consiste en realizar una primera serie de 5 repeticiones, con el 90% de tu peso máximo (por ejemplo 100 kg). Descansas 5 minutos. Después otra serie de 5 repeticiones, pero con el 90% del peso usado en la anterior serie, redondeando hacia arriba siempre (90 kg). Descansas entre 3 y 5 minutos. Y luego, con el 80% del peso de la primera serie (80 kg), te lías a hacer series de entre 4 y 6 repeticiones, hasta que ya no seas capaz de hacer más series de forma correcta. Te dicen que sean entre 10 y 20 series, en total (o sea, una burrada). Este método funciona bien y rápido.

Y poco más se me ocurre.
Ya sabes: entrena mucho, come mucho y descansa mucho. No es difícil, ¿a que no?
Pero no te quedes parado sin hacer nada.
Y piensa para qué quieres tener unos músculos grandes.